Maricarmen Sequera, directora ejecutiva y cofundadora de TEDIC, fue incluida en el Tech Diplomacy Global 50® 2026, la lista que cada año elabora el Tech Diplomacy Global Institute para reconocer a las 50 personas más influyentes del mundo en políticas tecnológicas responsables, gobernanza digital y cooperación internacional en la era de la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la transformación digital.

Este también fue escenario del Foro Tech Diplomacy Global, en la sede de la UNESCO, el pasado 2 de julio.

El anuncio se hizo en el marco de las actividades del Institute con sede en París, Francia. Esta lista reúne a ministras y ministros, embajadoras y embajadores, funcionarios y funcionarias de Naciones Unidas y referentes de la sociedad civil de los cinco continentes, en una composición que busca paridad: 25 mujeres y 25 hombres.

TEDIC nació hace 14 años en Paraguay como una organización con bases locales de derechos humanos digitales. Que hoy aparezca en un listado diseñado originalmente para la diplomacia de Estado, demuestra un cambio profundo a nivel regional, ya que eleva la posición de la sociedad civil de espectadora de las decisiones que moldean la tecnología a una fuerza que disputa, cuestiona y, a veces, construye estas políticas desde las bases.

El premio no es solo un reconocimiento para mí, ni el elemento central de mi carrera. Es un esfuerzo, un espacio que valida mi trayectoria y me recuerda que el camino es incierto.

«Para mí, los lugares como TEDIC son más que una producción de conocimiento y reflexión: son un vínculo y un afecto, donde también crecí profesionalmente y aprendí de mucha gente. Ese cúmulo de experiencia entre afecto, experiencia y reflexión es lo que se vuelve más potente”, subrayó Maricarmen Sequera.

Contrario a representar un cierre de ciclo, este logro es una oportunidad para abrir más conversaciones sobre las gobernanzas digitales que se deben replicar en América Latina y refuerza el debate de la aplicación de marcos internacionales a realidades regionales concretas que enfrenta desafíos en términos de vigilancia estatal, la violencia de género facilitada por la tecnología o el acceso a internet en comunidades rurales e indígenas.

Llevar en alto a Paraguay en espacios globales de conversación tecnológica importa porque también implica disputar desde dónde se produce el conocimiento y quiénes son reconocidas como voces válidas para imaginar el futuro digital. Durante mucho tiempo, las discusiones sobre tecnología, inteligencia artificial, gobernanza y derechos digitales estuvieron concentradas en grandes centros de poder del Norte Global, por lo cual que una experiencia nacida desde Paraguay tenga un lugar en estos espacios significa llevar una mirada construida desde el Sur Global, donde la tecnología nunca llega a territorios vacíos, sino a comunidades con historias, desigualdades, luchas y saberes propios.

Este reconocimiento habla de la trayectoria, sostenibilidad y resistencia de la directora de la organización. Hace casi 15 años, mediante TEDIC, viene construyendo conocimientos junto a comunidades, organizaciones, activistas, investigadoras y personas que aportan al fortalecimiento de la entidad. “Somos el resultado de nuestros entornos, nuestros contextos y los vínculos que fuimos creando; de aprendizajes compartidos y de una forma de hacer política y tecnología desde la cercanía y la defensa de derechos humanos”, concluyó.

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