Molienda de soja aumentó 9% en primer cuatrimestre de 2026 con más de 1.100.000 toneladas procesadas
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Al cierre del primer cuatrimestre del año la molienda de soja acumulada alcanzó las 1.119.038 toneladas, un crecimiento de 9% si lo comparamos con el mismo periodo del año pasado. Un nivel de procesamiento similar se había alcanzado por última vez, en el mismo periodo del 2019.
Solo en abril se agregó valor a 361.703 toneladas de soja, un incremento de más de 30 mil toneladas con respecto al mismo mes del 2025, lo que muestra que la tendencia de la actividad industrial sigue siendo muy favorable. Por otra parte, la molienda de las demás semillas oleaginosas creció un 16% con relación al acumulado a abril del 2025, hasta alcanzar 22.161 toneladas. En términos generales, la situación actual de la agroindustria nacional se mantiene bastante positiva para este año, impulsada por buenas condiciones externas de competitividad y una cosecha bastante favorable para la cadena de valor, que permitiría poder aprovechar una capacidad industrial que sigue creciendo en el país.
Para consolidar estas mejorías sigue siendo clave poder definir y llevar a la práctica las políticas públicas que permitan sostener la competitividad de nuestros productos con valor agregado, ofreciendo a través de estas políticas la estabilidad que el sector necesita para convertir nuestra producción en desarrollo para el Paraguay, más allá de que se den o no ciertas condiciones coyunturales.
Capacidad instalada es utilizada al 71%
Con el agregado de valor registrado en abril, la utilización de la capacidad instalada, al cierre del primer cuatrimestre, alcanzó un 71% del total, una mejoría de 5 puntos porcentuales frente al registro de marzo. El aprovechamiento en este periodo implica una variación de -2 puntos porcentuales frente al acumulado a abril del 2025, impulsado por el crecimiento de la capacidad industrial.
De esta forma, incluso con el interesante crecimiento en los volúmenes de oleaginosas a los que se agregó valor, el potencial para seguir mejorando sigue siendo importante. Para los próximos meses del año se espera que se siga procesando oleaginosas a un ritmo positivo en las fábricas, por lo que la utilización de la capacidad instalada apunta a crecer, particularmente en la comparativa interanual.
Divisas generadas por el complejo soja crecen un 39% al mes de abril
Las ventas al extranjero de productos del complejo soja generaron US$ 1.933,69 millones en divisas al cierre del mes de abril, un crecimiento del 39% si lo comparamos con el mismo periodo del año pasado. Con este valor conseguido, el sector representó un 46% de todas las exportaciones registradas por el país durante el primer cuatrimestre, un aumento de 7 puntos porcentuales si lo comparamos con lo que se había conseguido a abril del 2025.
Dicha variación está vinculada al incremento en los volúmenes exportados, tanto de soja en estado natural como de derivados del procesamiento industrial, junto a una recuperación en los precios internacionales, particularmente del aceite. La relevancia de esta cifra radica también en que el complejo soja mantuvo un nivel de valía importante, que no se vio afectado por la inestabilidad del dólar, que en ese mes experimentó una tendencia a la baja, muestra clave de la estabilidad que el agro brinda al país.
Productos industrializados generan US$ 423 millones: 24% más
La exportación de productos industrializados a partir de la soja (aceite, harina y cascarilla) hasta el mes de abril generó ingresos por US$ 423,59 millones, un incremento del 24% en la comparación interanual. Así, la participación de la agroindustria dentro del complejo soja llega al 22% del valor total ingresado, una variación de -2 puntos porcentuales con relación al acumulado en el primer cuatrimestre del año pasado.
Este comportamiento obedece a una mayor intensidad en los despachos de soja sin procesar, lo cual resulta característico de esta etapa del ciclo agrícola. Vale destacar la alta cotización del aceite de soja, cuyo impacto fue tal que el ingreso de divisas creció a un ritmo más del doble que el de las cantidades exportadas: mientras las divisas aumentaron un 32%, los volúmenes lo hicieron apenas un 13% en el mismo lapso.
Exportación de biodiésel al mes de abril se incrementa en un 88%
En los primeros cuatro meses del 2025 la exportación de biodiésel generó divisas por un valor de aproximadamente US$ 11,67 millones, lo que implica casi duplicar (88% más) los US$ 6,20 millones que se habían conseguido en el mismo periodo del 2025.
Para dimensionar la trayectoria y el ritmo al que viene creciendo este sector, es importante destacar que lo generado en lo que llevamos del año ya supera lo que se conseguía en todo el 2023 y representa más de tres cuartas partes de las divisas generadas por este producto durante el 2024. Incluso con el gran desempeño actual, el potencial para seguir creciendo es enorme, tanto si consideramos el panorama inestable de los mercados energéticos globales como si observamos la actualidad positiva de la agroindustria y la consecuente disponibilidad de aceite.
Para profundizar en este camino será vital definir incentivos para conectar estos últimos eslabones de la cadena.
Industrialización e integración productiva: una hoja de ruta para Paraguay
La CAPPRO acompañó una comitiva de empresarios y representantes del Gobierno en una misión oficial a Taiwán, iniciativa que nos deja con una enseñanza clave para el Paraguay: el verdadero salto de desarrollo no ocurre por aumentar la producción de materia prima, sino transformando esa producción en valor agregado, innovación y nuevas industrias. En un contexto internacional cada vez más inestable, donde los costos logísticos y las exigencias de los mercados globales ganan peso, avanzar hacia una mayor industrialización se convierte en una necesidad estratégica para el país.
La experiencia taiwanesa demuestra que incluso economías con limitaciones territoriales y escasez de recursos naturales pueden alcanzar altos niveles de desarrollo cuando logran construir una visión de largo plazo basada en productividad, eficiencia y tecnología. Paraguay cuenta con una ventaja significativa: una sólida base agropecuaria y una producción de soja a gran escala que ya posiciona al país entre los principales actores mundiales.
El desafío ahora es utilizar esa fortaleza como plataforma para desarrollar nuevas capas de valor agregado. La agroindustria paraguaya ya ha dado pasos importantes en ese camino, el desempeño de la industria aceitera permitió consolidar inversiones, generar empleo y abrir mercados internacionales altamente exigentes.
Sin embargo, el potencial va mucho más allá; la integración con otras industrias representa una oportunidad concreta para multiplicar el impacto económico de cada tonelada procesada en el país. La utilización de harina de soja de alto contenido proteico para expandir la producción avícola y porcina, así como el uso del aceite de soja en la elaboración de biodiésel, son ejemplos claros de cómo la Industrialización e integración productiva: una hoja de ruta para Paraguay La experiencia taiwanesa demuestra que incluso economías con limitaciones territoriales y escasez de recursos naturales pueden alcanzar altos niveles de desarrollo cuando logran construir una visión de largo plazo basada en productividad, eficiencia y tecnología. industrialización puede generar nuevos encadenamientos productivos, fortalecer la seguridad energética y ampliar la presencia paraguaya en los mercados más exigentes. Al mismo tiempo, este proceso requiere condiciones adecuadas para sostenerse y profundizarse.
La competitividad industrial depende no solo de la capacidad productiva instalada, sino también de una estabilidad normativa y políticas públicas que acompañen la inversión y la innovación de largo plazo. Paraguay tiene hoy la oportunidad de transformar una ventaja comparativa en una competitiva sostenible, permitiendo fortalecer la presencia del país en el mundo.
La experiencia taiwanesa demuestra que incluso economías con limitaciones territoriales y escasez de recursos naturales pueden alcanzar altos niveles de desarrollo cuando logran construir una visión de largo plazo basada en productividad, eficiencia y tecnología.