El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró la semana pasada una guerra económica contra Irán y prometió aislar al régimen, una medida con la que espera conseguir lo que hasta ahora la fuerza militar no ha logrado: su capitulación.

Está previsto que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, revele más detalles sobre los planes del Gobierno de Trump este lunes 24 de agosto por la tarde, informó la cadena noticiosa norteamericana CNN.

EE.UU. ya está apuntando a las ventas de petróleo de Irán mediante la aplicación de un bloqueo que está reduciendo considerablemente las exportaciones de crudo iraní a compradores internacionales, entre ellos China, según la publicación de CNN. Sin embargo, sancionar a compradores o bancos chinos parece una medida poco probable antes de la visita de Estado del presidente Xi Jinping a EE.UU. en septiembre.

Kpler, que rastrea los movimientos de buques, estima que Teherán podría tener suficiente petróleo fuera del alcance del bloqueo como para obtener unos cuatro meses de ingresos por exportaciones, pero señaló que los ingresos petroleros podrían caer a cero después de ese periodo si se estrangulan las exportaciones de Teherán.

La economía de Irán ya ha sufrido un duro golpe por la guerra y enfrenta una inflación descontrolada, pero destruirla por completo podría llevar muchos meses.

Tras décadas de sanciones de EE.UU., Irán ha desarrollado una “economía de supervivencia, que le permite soportar más presión económica durante más tiempo”, dijo Jorge Leon, jefe de análisis geopolítico de Rystad, una consultora.

Para aumentar realmente la presión, Trump tendrá que hacer frente a las redes clandestinas de comercio y banca que permiten a Irán eludir las sanciones y adquirir armas. Para ello será necesario tomar medidas enérgicas contra redes que operan principalmente a través de Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong y Singapur, según el Departamento del Tesoro de EE.UU.

En un duro golpe para el régimen iraní, Emiratos Árabes Unidos anunció el miércoles pasado que había suspendido todas las operaciones comerciales y financieras con Irán. Aun así, restringir toda la actividad ilícita —incluidos, según Trump, “el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas fachada”— requerirá una coordinación considerable entre varios países y no ocurrirá de la noche a la mañana.

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