Estrecho de Ormuz, canal fundamental para la circulación petrolera a nivel global. Foto/Gentileza

El fracaso de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán deja al presidente Donald Trump con un conjunto de opciones poco atractivas que difícilmente le darán una victoria decisiva o rápida.

Pero está redoblando la apuesta con un plan para imponer un bloqueo en el estrecho de Ormuz, que conlleva sus propios riesgos de consecuencias graves e imprevistas, según publicó este lunes la cadena noticiosa norteamericana CNN.

La descripción que hizo la administración de las conversaciones del fin de semana en Islamabad, Pakistán, sugirió que esperaba lograr una capitulación de Irán ante exigencias que incluían una promesa de no buscar armas nucleares y la reapertura del estrecho.

Pero Irán se niega a ceder esta palanca crítica y no acepta la afirmación de Estados Unidos de que ya ha perdido la guerra. El resultado es un estancamiento que desafía una de las creencias centrales de Trump: que el poderío militar estadounidense doblegará a todos los adversarios a su voluntad.

Así que ahora Trump está bajo presión para reducir las opciones de Irán.

Dijo a los periodistas el domingo por la noche que ordenó a las fuerzas armadas de Estados Unidos hacer cumplir un bloqueo del estrecho a partir de las 10:00 a.m., hora de Miami. La idea es estrangular los ingresos petroleros de Irán y colapsar su economía. La medida también busca frustrar el plan de Teherán de aumentar sus ingresos cobrando por el paso seguro de los petroleros en esta vía marítima vital.

El presidente explicó el bloqueo en Fox News a primera hora del domingo. Pero hizo poco por aclarar cómo funcionaría. “Se llama todos adentro, todos afuera. Sí, se llama todos adentro y todos afuera”, dijo Trump.

El plan de Trump ciertamente podría ser desastroso para la economía iraní, ya devastada por años de sanciones y la nueva guerra. Pero también amenaza con agravar el impacto económico de la guerra en las economías de Estados Unidos y del mundo.

Los precios del petróleo volvieron a dispararse de inmediato tras conocerse la noticia del bloqueo, y el precio del barril de crudo Brent subió un 8 % hasta los US$ 104.

Esta reacción pondrá a prueba la determinación de Trump, ya que los estadounidenses ya están frustrados por los altos precios de los alimentos y la vivienda y ahora están pagando, en promedio, más de US$ 4 por galón de gasolina. El aumento de los precios del petróleo ayudó a impulsar la tasa de inflación hasta el 3,3 % en marzo, frente al 2,4 % en febrero, y está teniendo un impacto negativo en toda la economía.

“Habrá un momento en que haremos que todos entren y todos salgan”, añadió Trump, en referencia a cientos de petroleros varados en el golfo Pérsico. “Pero no será un porcentaje. No será un amigo tuyo, como un país que es tu aliado o un país que es tu amigo. Es todo o nada. Y eso no será dentro de mucho tiempo”.

El Comando Central de Estados Unidos dijo el domingo que el bloqueo se aplicaría a todo el tráfico que entre y salga de los puertos iraníes. “Las fuerzas de CENTCOM no impedirán la libertad de navegación de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz hacia y desde puertos no iraníes”, señaló en una publicación en X.

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