Las molduras de madera son barras de madera moldeadas en dos o tres de sus cantos, dejando una o dos aristas lisas para su aplicación sobre una superficie plana. Las superficies externas pueden o no contar con algún barnizado o lacrado, de múltiples tonalidades o efectos disponibles.

Las molduras se aplican como elemento decorativo en la construcción (terminación de cielorrasos, zócalos etc.), en las puertas y ventanas con sus marcos, y en la fabricación de muebles. Tradicionalmente, la fabricación de molduras ha sido un trabajo de tornería artesanal, no obstante, hoy en día la tecnología permite la fabricación industrial masiva de cualquier molde, a partir de una matriz diseñada en 3D mediante un programa informático. El fabricante puede derivar la elaboración de la matriz a proveedores especializados (a partir de una muestra o dibujo técnico), sostiene la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex).

Comercialización internacional

Existen tres canales básicos de distribución. El primer canal son los mercados de la construcción, organizados en grandes cadenas, que proveen una cantidad de diseños preestablecidos al consumidor final.

El segundo canal son las tiendas o mayoristas de diseños especializados, que ofrecen una mayor cantidad de diseños distintos a profesionales (constructores, carpinteros o industrias de muebles).

El tercer canal son los pedidos específicos para una obra determinada (por ejemplo, hoteles de lujo) con diseños especificados por el solicitante. Si bien, el diseño modernista frecuentemente ha rescindido a las terminaciones moldeadas, existe un cierto renacimiento de los estilos clásicos en la arquitectura residencial y la industria de muebles, combinando diseños clásicos con tecnologías y materiales modernos.

Otra demanda por molduras se presenta para la restauración de edificios clásicos. Materia prima Si bien, a nivel global la mayoría de las molduras son fabricadas utilizando maderas de pino, en Paraguay existe la posibilidad de procesar a maderas de carpintería como el cedro o el paraíso. Otras maderas de mayor dureza pueden utilizarse también, no obstante, su fabricación puede ser más lenta e implicar un mayor desgaste de las matrices y utensilios de producción. Al operar bajo el régimen de maquila o de materia prima, maderas específicas también pueden ser importadas con suspensión de arancel, siempre y cuando el producto final sea exportado.

Proceso de producción – Recepción de la materia prima

Se reciben en la planta maderas ya secadas y dimensionadas de acuerdo a los requerimientos del producto a elaborar.

Precepillado y clasificación: Se procede a un precepillado de las cuatro caras de la madera, operación que se realiza con una moldurera de alta velocidad. Luego se clasifican las tablas según su calidad.

Despuntado: Se realizan los cortes verticales de la madera utilizando despuntadoras neumáticas con el objeto de obtener los largos requeridos y asimismo, para eliminar las partes defectuosas.

Corte longitudinal: Se realizan los cortes longitudinales con la sierra circular múltiple, con lo cual se obtiene el ancho deseado y a la vez, un mayor aprovechamiento de las mismas. Moldurado: Este proceso se realiza utilizando una moldurera de alta velocidad y precisión para la obtención de los perfiles deseados.

Pintado y secado: En esta etapa se busca dar una pintura base a las tablas molduradas. El proceso de se realiza utilizando una línea doble completa para pintura “primer” y un túnel de secado automático.

Embalaje y depósito: Se procede al empaquetado y acondicionamiento del producto acabado para su posterior carga en los contenedores.

Localización

La planta necesita contar con un acceso a las vías internacionales de transporte, y contar con energía de media tensión. Es recomendable la cercanía a los proveedores de la materia prima. Según un diagnostico de USAID, la región del Alto Paraná cuenta con las mejores condiciones.

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