La segunda economía de la zona euro se asoma a un precipicio fiscal que amenaza con desencadenar una crisis económica en Francia que podría propagarse al resto de Europa a través de varios canales (mercados financieros, economía real…), informó este jueves 22 de octubre el diario español eleconomista.es.

Francia acumula una deuda pública cercana al 120% del PIB, unos 20 puntos porcentuales más que España, y un déficit público del 5,1%, aproximadamente el doble que el español. Pero lo más preocupante es que los mercados financieros están empezando a castigar con dureza estos desequilibrios. La rentabilidad del bono francés a diez años se ha disparado hasta el 5,12%, superando incluso el interés que paga el Tesoro de EEUU, algo que no sucedía desde 2013. Al mismo tiempo, la prima de riesgo francesa frente a Alemania ha escalado hasta los 173 puntos básicos (maximos desde 2011), reflejando una desconfianza creciente hacia la sostenibilidad de las finanzas públicas galas. El peligro es que Francia entre en una dinámica de endeudamiento de la que resulte cada vez más difícil escapar: el temido ‘efecto bola de nieve’ de la deuda pública, un mecanismo capaz de convertir unos desequilibrios fiscales ya elevados en una crisis que se retroalimenta.

Esta dinámica funciona igual que una bola de nieve que baja por una colina nevada. A medida que baja se hace más gorda y va más rápido. La deuda pública se mide habitualmente como porcentaje del PIB, de modo que su evolución depende de tres grandes factores. Uno es el tipo de interés medio que paga el Estado por sus obligaciones, otro es el crecimiento nominal de la economía y el último, el saldo presupuestario primario, es decir, la diferencia entre ingresos y gastos públicos antes de pagar los intereses. Cuando el interés medio de la deuda supera el crecimiento nominal del PIB, aparece lo que se conoce como un efecto bola de nieve «positivo» (es decir, como la propia metáfora o progresivo, porque en realidad su efecto no es nada positivo.

En este caso, el peso de la deuda tiende a aumentar incluso aunque el Estado consiga equilibrar sus ingresos y gastos antes de intereses. En términos técnicos, la variación de la ratio de deuda depende aproximadamente de la diferencia entre el tipo de interés y el crecimiento nominal, multiplicada por el volumen de deuda acumulada, a lo que se añade el déficit primario. Cuanto mayor es el endeudamiento inicial, más peligroso resulta este mecanismo. La cuestión es que Francia, con una deuda que supera con creces toda su producción anual, es especialmente vulnerable a cualquier deterioro de esa relación.

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