Crecimiento del consumo interno de maíz es uno de los principales impulsores de esta cadena productiva
78
El cecimiento del consumo interno de maíz es uno de los principales impulsores de esta cadena productiva en Paraguay, generando cada vez más valor agregado, empleo y desarrollo.
Más demanda local impulsa al maíz paraguayo Según el director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastore, la demanda local del cereal continúa aumentando gracias a la expansión de la industria del bioetanol y al fortalecimiento de los sectores pecuarios que utilizan el grano como base para la alimentación animal.
Pastore explicó que, de una producción estimada entre 5,5 y 6 millones de toneladas para la presente campaña, cerca del 50% ya se destina al mercado interno. Este cambio refleja una transformación estructural de la cadena, ya que el maíz no solo mantiene su importancia como producto de exportación, sino que cada vez adquiere mayor protagonismo como materia prima para industrias que generan valor agregado y empleo en el país.
Entre los principales impulsores de esta mayor demanda se encuentra el crecimiento de la industria del bioetanol, con nuevas inversiones y plantas en construcción, además de la expansión de la producción de proteína animal. Los sectores avícola, porcino y de engorde intensivo de ganado bovino incrementan año tras año el consumo de maíz para la elaboración de balanceados, fortaleciendo el encadenamiento entre la agricultura y la producción pecuaria.
El ejecutivo de Capeco destacó que esta dinámica también genera un importante efecto multiplicador sobre la economía nacional. Una buena cosecha beneficia directamente a los productores mediante un mayor flujo de ingresos durante el segundo semestre, al tiempo que dinamiza la actividad de silos, transportistas, puertos, industrias y comercios vinculados al sector agrícola.
En términos de valor de producción, la campaña maicera podría representar ingresos cercanos a los USD 1.000 millones.
Con perspectivas favorables para la campaña y un mercado interno cada vez más sólido, el maíz paraguayo se consolida como un cultivo estratégico para la diversificación de la economía, impulsando la industrialización, la generación de empleo y el fortalecimiento de toda la cadena agroindustrial.