Se completaron en la noche de este miércoles 15 de julio las tareas de cierre central que permitirán enlazar las estructuras del Puente de la Bioceánica construidas desde Carmelo Peralta, Paraguay, y Puerto Murtinho, Brasil, sobre el río Paraguay.
La cuenta regresiva para uno de los hitos más esperados de la integración regional arrancó en horas de la mañana y se completó en horario nocturno.
La operación se concentró en la última dovela, pieza final de hormigón que cerrará el espacio entre ambos extremos. Su colocación culminará una etapa decisiva de un proceso iniciado hace 4 años y concretará la unión física entre Paraguay y Brasil mediante esta monumental obra de ingeniería.
Según la cartera vial, este acontecimiento no significará todavía la habilitación del paso internacional, ya que posteriormente continuarán la pavimentación, las terminaciones y otras labores complementarias necesarias para su puesta en funcionamiento.
Una obra que acercará dos océanos
Considerado un eslabón central del Corredor Vial Bioceánico, el nuevo paso internacional conectará por tierra los puertos brasileños del Atlántico con las terminales chilenas del Pacífico, mediante un recorrido que atravesará Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
La moderna estructura tendrá 1.294 metros de longitud, un sector atirantado de 632 metros y un vano principal de 350 metros. Su diseño permitirá mantener la navegabilidad del río Paraguay y garantizar el paso de embarcaciones de gran porte.
Inversión y ejecución
La construcción del Puente de la Bioceánica representa una inversión de G. 684.615.904.566, equivalente a alrededor de USD 103 millones, cubierta con recursos de la margen paraguaya de Itaipú Binacional. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) actúa como organismo ejecutor.
Las labores están a cargo del Consorcio Binacional PYBRA, integrado por Tecnoedil S.A., Paulitec Construções y Construtora Cidade Ltda., bajo la fiscalización del Consorcio Prointec. La colocación de la última dovela constituye el paso previo al encuentro de los extremos levantados desde ambos países.
Con esta infraestructura y el desarrollo integral del corredor, Paraguay busca consolidarse como un centro logístico multimodal con valor agregado, y no solamente como un territorio de tránsito, con capacidad para generar nuevas oportunidades para el Chaco y la economía nacional.