Conozca la propuesta de la UIP para la estabilización y blindaje del sistema jubilatorio del IPS
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El Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya presentó un nuevo INDICEE titulado “Propuesta de Estabilización Financiera y Blindaje del Sistema de Jubilaciones del IPS”. Esta estrategia plantea una serie de reformas financieras clave que se encuentran bajo la órbita de acción y decisión directa del Poder Ejecutivo, orientadas a formalizar el empleo, fortalecer la institucionalidad y activar nuevas herramientas de financiamiento que extiendan la solvencia previsional a largo plazo.
La realidad financiera del Instituto de Previsión Social exige respuestas en dos frentes críticos. Por un lado, la atención inmediata a la salud, cuyo programa arrastra un complejo déficit de financiamiento. Por el otro, el blindaje del Fondo de Jubilaciones y Pensiones, que registra un déficit operativo anual superior a los 70 millones de dólares (déficit progresivo). Lejos de aislar ambos problemas, el estudio demuestra que resolver la brecha previsional es indispensable para asegurar la solvencia patrimonial de todo el IPS, permitiendo liberar y robustecer los recursos destinados a la atención médica de los asegurados.
Ante esta coyuntura, la propuesta de la UIP subraya que el objetivo prioritario e inmediato debe ser preservar la sostenibilidad del sistema previsional. Lograr la estabilización y el blindaje de estos recursos en el corto plazo es la única vía que garantizará que, en el futuro, los fondos acumulados puedan ser utilizados de manera sólida y sostenible para responder a todas las necesidades de los asegurados, abarcando tanto las pensiones como el fortalecimiento de la cobertura de salud.
“El IPS todavía tiene margen para corregir el rumbo, pero ese margen no es infinito. Los sistemas previsionales no colapsan de un día para otro, se deterioran gradualmente cuando los ingresos dejan de acompañar las obligaciones y las reservas comienzan a utilizarse para cubrir gastos permanentes”, señalaron los técnicos. Un sistema que comenzó a consumir sus reservas.
De acuerdo con el estudio, el deterioro financiero del sistema previsional puede dividirse en tres etapas críticas:
Primera etapa (Déficit operativo actual): Entre 2020 y 2025, el IPS habría utilizado más de USD 200 millones de las rentas generadas por el Fondo de Reservas para cubrir la diferencia entre aportes y pagos jubilatorios.
Segunda etapa (Proyección hacia 2036): Para ese momento, las rentas financieras dejarían de ser suficientes y el sistema tendría que comenzar a utilizar directamente el capital acumulado del Fondo de Reservas, afectando el ahorro previsional construido durante décadas.
Tercera etapa (Proyección hacia 2046): Bajo las condiciones actuales, el Fondo de Jubilaciones y Pensiones alcanzaría un escenario de agotamiento patrimonial o insolvencia técnica.
El estudio aclara que esto no significa que el IPS vaya a desaparecer, pero sí representa una advertencia crítica sobre la necesidad de introducir correcciones estructurales antes de perder capacidad financiera. Si no se toman medidas en el presente, los que se jubilen dentro de 20 años recibirán cada año adicional a 2026 cada vez menos recursos y en pocos años (posteriores a 2046) apenas la mitad de los recursos jubilatorios.
“Cuando un fondo comienza a consumir sus propias reservas para sostener obligaciones corrientes, la señal financiera es clara y merece ser atendida con responsabilidad. No es un problema abstracto; estamos hablando del futuro de millones de trabajadores”, explicaron desde el gremio industrial. El informe sostiene que el deterioro del sistema tendría impactos directos no solo sobre jubilados, sino también sobre trabajadores activos, empresas aportantes y miles de hogares paraguayos.
La propuesta del CEE-UIP para extender la solvencia del IPS Frente a este escenario, se plantea una estrategia basada en cinco pilares interconectados, entendiendo que ninguna medida aislada será suficiente: 1. Cumplimiento y blindaje del aporte estatal: Se centra en la regularización de la contribución estatal prevista en la Ley N.º 375/56 (equivalente al 1,5 % de la masa salarial), la cual nunca fue efectivizada plenamente, generando una deuda histórica estimada en USD 668 millones para 2025.
En lugar de exigir el pago inmediato, se propone que el Estado reconozca la deuda mediante un bono perpetuo con una tasa del 5 % anual.
A esto se sumaría la regularización del aporte corriente del 1,5 % a partir de 2027.
Ambos recursos formarían parte de un Fondo Perpetuo blindado, cuyos recursos no podrían utilizarse para gastos corrientes ni jubilaciones actuales por los próximos 20 años (hasta 2046). Esto permitiría acumular más de USD 12.300 millones hacia ese año (frente a los USD 2.500 millones acumulados por IPS durante 60 años).
2. Financiamiento específico del Beneficio Adicional Anual (Aguinaldo) El aguinaldo de los jubilados fue creado sin una contrapartida contributiva directa, por lo que se paga con los recursos del propio Fondo de Jubilaciones , habiendo desembolsado más de USD 614 millones por este concepto hasta 2025 (cerca del 30 % del Fondo de Reservas). Si bien esto ha afectado los fondos de futuras generaciones, es una situación corregible sin dañar los derechos adquiridos.
Se propone aplicar un aporte previsional del 12,5 % sobre el aguinaldo de los trabajadores activos (una vez al año), distribuido en 4 % para el trabajador y 8,5 % para el empleador. Esto corrige una distorsión histórica sin tocar los derechos adquiridos de los jubilados y mediante un esfuerzo compartido que formaliza el financiamiento de este beneficio.
Esta medida incrementará un 8 % los ingresos anuales del Fondo y corregirá la hemorragia que representa pagos sin financiamiento.
3. Formalización laboral: Actualmente, la cobertura del IPS ronda el 27,4 % de la población económicamente activa.
El documento plantea que, mediante incentivos, inclusión gradual y mayores controles, la cobertura podría elevarse hasta el 41,8 % hacia 2075, incorporando aproximadamente 282.000 nuevos aportantes al sistema.
4. Estrategia de industrialización: El CEE sostiene que una mayor participación de la industria genera empleo formal, mejores ingresos y una base de aportantes más sólida. Actualmente, la industria manufacturera representa alrededor del 19 % del PIB, y el estudio plantea elevar gradualmente esa participación hasta el 25 % hacia finales de siglo. La combinación de formalización laboral e industrialización elevaría la cobertura previsional al 46,9 % a largo plazo.
Gobernanza
5. Reforma profunda de la gobernanza institucional: Para resolver problemas históricos de alta rotación, discrecionalidad y falta de métricas, se propone:
Un directorio técnico con requisitos profesionales y separación entre decisiones políticas y financieras.
Comité independiente de inversiones, auditorías externas anuales, publicación mensual de información financiera y un tablero ciudadano de indicadores.
Modernización operativa integral (digitalización de recaudación, afiliación, compras y auditorías médicas).
Actualizaciones actuariales obligatorias cada dos años y cláusulas de protección para impedir la reversión de reformas sin evaluación técnica previa.
Planificación de largo plazo y pasos prioritarios: El impacto acumulativo de estas reformas cambia drásticamente el futuro del país. Sin modificaciones, el sistema mantiene solvencia solo hasta 2045.
Con el primer pilar, el horizonte se extiende a 2061.
Con los dos primeros pilares, avanza a 2074.
Incorporando formalización laboral, llega a 2090.
Sumando la industrialización, la solvencia se extiende de manera indefinida.
El informe concluye que Paraguay todavía dispone de una ventana de oportunidad para introducir reformas graduales. Como acciones prioritarias de corto plazo se identifican: el reconocimiento de la deuda estatal, la inclusión del aporte del 1,5 % en el Presupuesto General de la Nación, el blindaje legal del Fondo Perpetuo y la creación del esquema de financiamiento para el aguinaldo jubilatorio. “El IPS no puede seguir discutiéndose solamente desde la coyuntura. Este es un debate de largo plazo que involucra estabilidad social, ahorro de los trabajadores y sostenibilidad económica del país. Las decisiones que se tomen en los próximos años definirán la capacidad del país para sostener su seguridad social durante las próximas décadas”, detalló el equipo técnico del estudio.
Sobre el CEE
El Centro de Estudios Económicos de la UIP, ofrece servicios especializados en la confección de informes de impacto económico y social por sector, análisis económico de normativas, proyecciones y perspectivas económicas por sector y estimación de demanda u oferta productiva sectorial.