Luego de una estimación de -1% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2020, que representó la menor caída en Sudamérica y una de las menores en América Latina y el Caribe, producto de las medidas de confinamiento y las cuarentenas autoimpuestas por la propagación del virus COVID-19, se ha proyectado un repunte al 4% en el 2021, según estimación del Banco Central del Paraguay (BCP) dada a conocer hoy viernes.

Dicha expansión esta explicada por la recuperación de los sectores secundario (5,2%) y terciario (5%), desde la óptica de la oferta, y por la demanda interna (5%), desde la óptica
del gasto.

Contexto mundial y regional
En el cuarto trimestre de 2020, han continuado las señales de recuperación de la actividad económica en los indicadores de corto plazo del sector manufacturero, tanto en las economías avanzadas como en las economías de la región. No obstante, el incremento de casos de COVID-19 y las nuevas restricciones, han provocado una disminución en la movilidad de las personas. Esto se ha reflejado en una leve desaceleración de los indicadores de compras del sector servicios.

Diversas economías avanzadas han alcanzado nuevos récords de niveles de contagios en el último trimestre del año, incluyendo a Estados Unidos, Francia, España, Alemania y Reino Unido. Luego de implementarse más medidas de contención, se han verificado reducciones en los casos, destacándose la efectividad de Francia. En cuanto a los países de la región, cabe resaltar el reciente aumento de casos en Brasil.

Desde el informe previo, el pronóstico de crecimiento de la economía mundial ha sido levemente revisado al alza, principalmente por los ajustes positivos en varias de las principales economías, incluyendo a Estados Unidos, Japón, la Eurozona y Brasil. El pronóstico de crecimiento económico mundial para 2020 se ubica en -3,8% anual, aumentando 0,1 punto porcentual respecto a los valores del informe anterior. En cuanto a la proyección para el 2021, la misma se ha mantenido en 5,2% anual. En Estados Unidos, las perspectivas de crecimiento del PIB para el 2020 mejoraron desde el último informe, pasando de -4,0% a -3,5%. Para el año 2021, se espera una recuperación en la economía norteamericana con una tasa de variación anual del 3,9%, superior a la observada en el informe anterior (3,7%).

En la Eurozona, la previsión de crecimiento para 2020 se incrementó 0,6 p.p., situándose en -7,4%, y para el próximo año se proyecta un crecimiento del PIB de 4,6% anual, por debajo de lo previsto en el anterior informe (5,4%). En China, la estimación de crecimiento para el año corriente fue revisada en -0,1 punto porcentual, situándose actualmente en 2,0% anual, mientras que para el 2021 se prevé una tasa de crecimiento del 8,2% (8,0% en el informe pasado).

En cuanto a las economías de la región más relevantes para la economía paraguaya, las proyecciones de crecimiento respecto a lo indicado en el informe de octubre presentaron ajustes mixtos. Para Brasil, se estima una contracción del PIB del 4,7% en 2020, mejorando respecto al último informe donde se esperaba una tasa de variación de -5,3% anual. Sin embargo, para Argentina se mantuvo la proyección de crecimiento del -11,5% para 2020. Para 2021, se esperan variaciones positivas para ambos países, de 3,5% para Brasil y de 4,5% para Argentina.

Las perspectivas de crecimiento del PIB de los socios del Mercosur mejoraron para 2020, situándose en una tasa del -8,0% (-8,3% en el informe anterior), mientras que, para 2021, se estima un crecimiento del PIB de los socios del Mercosur de 4,0% interanual, inferior en 0,2 décimas al informe anterior.

Las estimaciones de crecimiento económico para los socios comerciales de Paraguay para el 2020, también se ubican por encima de las previstas en el informe de la revisión anterior, las cuales pasaron de -7.1% a -6,9%. En contrapartida para el 2021 se pronostica un menor crecimiento respecto al informe anterior, pasando del 4,4% al 3,8%.

Contexto doméstico por el lado de la producción
Tras una escalada importante de la pandemia a nivel mundial y su impacto negativo en la economía paraguaya en el 2020, se prevé una recuperación en el 2021 en alrededor del 4%, explicada principalmente por una reapertura gradual de la actividad, iniciada a mediados del 2020 y la consecuente reactivación de los principales motores de nuestra economía, como manufactura, construcción, comercio y otros servicios.

El sector primario, tras mostrar una importante expansión en el 2020 (7,1%) convirtiéndose en uno de los factores mitigantes de los efectos adversos de la pandemia, prevé una retracción del 3,5% en el 2021, a raíz de una sequía importante que se materializaba justo en el inicio de la campaña agrícola 2020/2021(julio, agosto y septiembre).

Este hecho ha causado un rezago en la siembra de los principales rubros agrícolas, entre ellos la soja. Si bien las condiciones climáticas mejoraron y los cultivos avanzan sin mayores apremios, aún existe un alto grado de incertidumbre por eventuales reveses que podrían darse en el clima. El sector ganadero registraría un crecimiento positivo en torno al 5%, motivado por un pronóstico de recuperación de la demanda externa y los buenos precios internacionales de commodities registrados.

En el sector secundario, se prevé una tasa de crecimiento en torno al 5,2%, sustentada por una expansión sincronizada esperada en las ramas de la manufactura (6%), que significaría una recuperación importante en este segmento de la producción, luego de registrar una caída en su valor agregado en el 2020. De esta forma, la manufactura se proyecta como una de las actividades de mayor contribución al crecimiento del PIB 2021. Por su parte, la construcción tendría un incremento del 5% explicado por la continuación en la ejecución de las obras públicas importantes, especialmente las obras viales, pero también se tienen buenas expectativas en lo que respecta a las obras civiles, en la medida que vayan disipándose los efectos negativos de la pandemia de la COVID-19. En lo que respecta a Electricidad y Agua se prevé un crecimiento del 3,5%. Dicho crecimiento se dará en la medida que las principales binacionales, generadoras de energía eléctrica, vayan superando gradualmente la crisis hídrica que sigue afectando a la zona del pantanal brasileño.

El sector de los servicios mostrará un desempeño positivo en el 2021, con un crecimiento previsto en su conjunto de orden del 5%, sustentado principalmente por el comercio (9,5%), que, con la recuperación prevista de las economías argentina y brasileña, cobraría un mayor vigor, principalmente a través del comercio fronterizo. Además, se prevén crecimientos en las ramas del transporte (6,7%), telecomunicaciones (6%), intermediación financiera (7%), servicios gubernamentales (3,8%), entre otros. En contraste, aquellas actividades como restaurantes y hoteles y servicios a los hogares seguirán mostrando caídas en el 2021 con tasas del -4,6% y -5%, respectivamente. En estas últimas, se han concentrado las restricciones a la oferta derivadas de las medidas sanitarias, combinada con una demanda que aún permanece contenida ante los temores de contagio. Con todo, el sector terciario se espera manifieste una mayor resiliencia respecto a informes anteriores.

Por su parte, los impuestos registrarán una variación positiva del 4,3%, en concordancia con la recuperación de la actividad económica, un rebote en la actividad comercial, un repunte en la inversión privada y mejoras en las importaciones de bienes.

Contexto doméstico por el lado del gasto
Por el lado del gasto, se contempla un aumento en el consumo privado en alrededor del 5%, impulsado por una mejora gradual del empleo y los ingresos. Además, se debe tener en cuenta el efecto base de comparación importante, producto del significativo impacto de la pandemia en el 2020. Sin embargo, este escenario está condicionado al progreso que se alcance en la lucha contra la pandemia, por ejemplo, alcanzar la inmunidad de rebaño1 mediante las vacunas, las cuales puedan lograr distender las medidas de distanciamiento social obligatorias y voluntarias, que deprimen la demanda significativamente.

Se estima que la inversión crezca el próximo año en torno al 6,9%, apoyada por la reapertura de la economía, la construcción pública y privada y la importación de bienes de capital. No obstante, esta estimación de crecimiento de la inversión no está exenta de incertidumbre. Las medidas de flexibilización de regulación financiera, así como la creación de fondos de garantías, facilitaron un apalancamiento necesario de las empresas, para sobrellevar los meses más complejos de la pandemia y evitar el paro de varias de ellas. Dicho proceso condujo a un mayor endeudamiento, el cual podría limitar la capacidad de las empresas para financiar nuevos proyectos.

Las exportaciones e importaciones de bienes y servicios tendrán una evolución positiva en el 2021, creciendo a tasas de 10,4% y 14,9%, respectivamente. Si bien las perspectivas de la actividad a nivel global siguen determinadas por la evolución de la pandemia, con rebrotes en Estados Unidos y parte de Europa, los avances en el proceso de desarrollo y aplicación de las diversas vacunas suponen un menor impacto en la actividad que en etapas iniciales de la pandemia, en parte, por una mejor preparación de los sistemas de salud y una mayor focalización de las medidas restrictivas. Estos hechos, provocan una mayor demanda externa, un aumento de los precios internacionales de materias primas y una mejora en los términos de intercambio de Paraguay (caída significativa de los precios de importación), que explican a su vez en gran medida, el ostensible impulso que tendrán las exportaciones e importaciones.

Cabe destacar, que la disminución del PIB en torno al 1% en el 2020 ha ubicado al Paraguay entre las economías menos afectadas por la pandemia del COVID-19, lo que a
su vez implica una recuperación más pronta de cara al año 2021.

La economía paraguaya ha seguido recuperándose favorablemente del shock causado por la pandemia, tal y como se ha observado en los indicadores de corto plazo, como el IMAEP, que, tras los mínimos históricos alcanzados en los meses de abril y mayo, acumula una tasa del -0,7% al mes de octubre del 2020. Dicha recuperación, se produjo de una forma más rápida a la prevista. Las medidas de apoyo a los hogares y empresas han permitido lograr un menor daño al que se preveía sobre el bienestar de la población y la solvencia de las empresas. Sin embargo, la prolongación de las restricciones sanitarias ha incidido negativamente en la recuperación de aquellas actividades más expuestas al contacto social (restaurantes y hoteles, recreación, salud, educación).

En suma, la actividad continuará una gradual senda de recuperación en el 2021, proyectándose un crecimiento en torno al 4%, donde se estima retornar a niveles de pre
pandemia hacia mediados del próximo año.

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