Pequeños productores de San Pedro vuelven a mirar esta campaña agrícola con expectativas positivas
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Luego de varios años marcados por el impacto del estrés hídrico, que afectó de manera directa los ingresos familiares, pequeños productores de San Pedro vuelven a mirar esta
campaña agrícola con expectativas positivas.
Si bien el inicio fue difícil por la escasez de agua y los desafíos que trajo el frente frío en los primeros meses, que ralentizó el desarrollo de los cultivos, productores reportan un buen estado actual de la soja en campo.
Uno de los productores de la zona, Rafael Brítez Moreira, señaló que las condiciones climáticas recientes están favoreciendo al cultivo. Sus parcelas, sembradas hace tres meses, muestran un desarrollo óptimo y las proyecciones para la campaña resultan alentadoras.
Tras cuatro años de sequía, Brítez recordó los buenos resultados obtenidos con la chía, un cultivo que le permitió rotar con la soja, saldar compromisos pendientes y reinvertir en infraestructura e insumos para su finca. En la actualidad dispone de seis hectáreas de soja y una de maíz, y ya tiene planifi- cada la siembra de chía para la próxima campaña de invierno.
En ese contexto, comentó que la comunidad viene apostando desde hace años a la tecnificación, la mecanización y la incorporación de buenas prácticas agrícolas, con resultados positivos. No obstante, subrayó que el clima continúa siendo un factor determinante para la producción.
Por su parte, Óscar Duarte, productor de Colonia Barbero, indicó que las plantas presentan una buena cantidad de vainas y granos, lo que genera expectativas de altos rendimientos. Con cinco hectáreas sembradas, espera obtener un ingreso significativo en esta campaña.
Además de la soja, Duarte trabaja con sorgo destinado a la alimentación animal, así como con maíz para autoconsumo, comercialización y la elaboración de balanceados.
A través de la diversificación productiva y la modernización de los sistemas agrícolas, miles de familias campesinas comienzan a ver reflejado en sus chacras el fruto del esfuerzo cotidiano.
En relación a las áreas que iniciaron su cosecha, aún no se puede hablar de resultados debido al retraso generado por las condiciones climáticas presenta- das en el norte. Cabe mencionar que la falta de fi- nanciamiento y de equipos también ocasionó una disminución en la estimación de superficie sembrada en los últimos años.