Locomotora alemana se desenganchó del resto de la economía europea con impacto negativo en su PIB
403
Desde 2006 hasta la pandemia, Alemania fue la locomotora de Europa. Tras la Gran Crisis Financiera, su economía superó al resto de la eurozona, al igual que su mercado bursátil. Sin embargo, desde 2020, Alemania se ha convertido en un país rezagado, con un Producto Interior Bruto (PIB) que ha avanzado un 5% menos que el de la eurozona (el PIB alemán apenas ha agualado su nivel pre-covid). Si la locomotora se desenganchó en su día del resto del bloque por su poderío, ahora amenaza con hacerlo como vagón de cola.
Los malos resultados de Alemania se deben a diversos factores. Algunos de estos problemas reflejan decisiones políticas cuestionables, como el abandono de la energía nuclear y un enfoque demasiado estricto en presupuestos equilibrados. Otros están fuera del control de Alemania, como la debilidad del comercio mundial y un mercado inmobiliario que se desinfla en respuesta a unos tipos más altos. La conexión china también está haciendo daño: se aminora la demanda de productos alemanes desde el gigante asiático al mismo tiempo que Pekín se convierte en un serio dolor de cabeza para la industria automotriz alemana como descarnado competidor.
Alemania seguirá siendo esclava del ciclo industrial mundial mientras su principal motor de crecimiento sean las exportaciones, sentencia Mathieu Savary, Jefe de Estrategia Europea de BCA Research en un informe especial publicado este lunes. Desde la casa de análisis anticipan un repunte temporal de la actividad industrial mundial en la primera parte de 2024 que supondría un breve impulso para Alemania. Sin embargo, avisan, «esto no pondrá fin a la travesía de Alemania por un desierto económico, ya que se prevé una recesión mundial para finales de este año o principios de 2025″. Además, añaden, la deflación de China sigue siendo una gran amenaza.