Dra. Inés Martínez Valinotti (*)
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), como también el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), promueven la recuperación de la confianza en todos los aspectos del transporte aéreo incluyendo la seguridad como cuestión prioritaria y las garantías para la protección ante la amenaza del COVID19, en cooperación con la Organización Mundial de la Salud.
La OACI, a través de su Consejo, del cual el Paraguay es miembro por el período 2019-2022, ha formulado recomendaciones a los gobiernos, a autoridades de aeronáutica civil y guías para una aplicación práctica, todo ello con un enfoque de armonización global, de tal manera a suscitar la confianza del usuario del servicio de transporte aéreo.
Las recomendaciones de la OACI, dirigidas a los Estados, a la industria aeronáutica, a las aerolíneas y a las autoridades nacionales de aviación fueron elaboradas por el Equipo Especial para la Recuperación de la Aviación (CART por sus siglas en inglés), conformado al mismo inicio de la pandemia, y son revisadas y actualizadas periódicamente.
Con ello se propiciaba una reanudación creciente del transporte aéreo, tomando en cuenta las aeronaves, tripulación, pasajeros y la facilitación en aeropuertos, en base a la salud y la seguridad. A finales de agosto el ACI formuló su “Programa de acreditación de la salud en aeropuertos”, de evaluación de estas medidas a la luz de las recomendaciones del CART, y al mismo tiempo la IATA lanzó las guías destinadas a las aerolíneas para aplicar las directivas del CART. Las propuestas de la IATA y del ACI fueron oficialmente apoyados por la OACI.
El Equipo Especial para la Recuperación de la Aviación al evaluar el impacto del COVID19 sobre el transporte aéreo comercial, estimó una reducción para el año 2020 entre el 43% al 51% de asientos ofrecidos por las líneas aéreas con una disminución aproximada de 2,433 a 2,924 millones de pasajeros y con una potencial pérdida de USD 324 a 387 billones.
Se pronostica para el primer trimestre del 2021 una reducción global del 18% al 41% de oferta de asientos, con una disminución de 250 a 604 millones de pasajeros y posible pérdida de USD 38 a 84 billones. Los efectos dependerán de la duración y magnitud de la epidemia y de las medidas para contenerla, el grado de confianza del usuario, así como las condiciones económicas.
En general, no se espera que la industria recupere los niveles de demanda del 2019 sino hasta el año 2024; el no haber generación de ingresos y tener que seguir cubriendo los costos ha provocado un colapso nunca visto en la aviación civil global.
Algunos gobiernos están proveyendo ayuda económica a las líneas aéreas por medio de préstamos blandos y subsidios con la intención de mantener a sus trabajadores con empleo, lo que no ha evitado que varias se hayan declarado en estado de quiebra y despedido a miles de trabajadores. Tal el caso de Delta en los Estados Unidos que ha recibido más de USD 5.4 billones del gobierno de su país a cambio del 1% de sus acciones y ha tenido que hipotecar su programa de viajero frecuente “SkyMiles” por USD 6.5 billones para mantenerse en operación.
Otras aerolíneas se acogieron al Capítulo 11 de la ley de quiebras de los Estados Unidos, que permite a la empresa que se somete a él proponer un plan de reorganización que le facilite cumplir con sus acreedores mientras puede seguir operando el servicio de transporte.
En Canadá, el sindicato de empleados de la aviación presentó una petición al Parlamento para que se conceda a las líneas aéreas nacionales (Air Canada, WestJet, Sunwing Airlines y otras) un préstamo de CAD 7 billones al 1% de interés por 10 años. Las líneas aéreas canadienses han acogido la solicitud para evitar el despido masivo de trabajadores y salvar a la industria nacional. Debe señalarse que en Canadá la industria aero-espacial representa 250.000 empleos y aporta al 25% del PIB. Han solicitado, además, la aprobación y despliegue de testeos rápidos para pasajeros como una medida de alivio a las restricciones y cuarentena. El gobierno canadiense ha insinuado que de brindarse la asistencia estaría ligada a un mayor esfuerzo de las líneas aéreas locales por una disminución en las emisiones de carbono de acuerdo con las guías del Plan de Reducción y Compensación de Carbono para la Aviación Internacional de la OACI (Plan CORSIA).
A nivel mundial, la ayuda de los gobiernos a la industria de la aviación alcanza ya los USD 123 billones. Entre las líneas aéreas más afectadas se cuentan las siguientes en diversas regiones: En Asia, Thai Airways, prestigiosa línea aérea tailandesa, se declaró en quiebra el 18 de mayo de 2020; el 12 de octubre en curso fue autorizada a proceder con el plan de reestructuración de su deuda cuya aplicación se cree llevaría hasta siete años.
A su vez, Singapore Airlines Ltd. eliminó alrededor del 20% de su fuerza laboral. Virgin Australia se declaró en concurso voluntario de acreedores el 21 de abril de 2020.
En Europa, el gobierno alemán ha otorgado a la línea aérea Lufthansa la suma de USD 14 billones a cambio del 20% de las acciones de la empresa. Ryanair, línea aérea irlandesa de bajo costo, anunció el 1 de mayo de 2020 el despido de 3,000 trabajadores (15% de su fuerza laboral), incluyendo pilotos y tripulación de cabina.
En América, LATAM y varias filiales -el mayor grupo latinoamericano- canceló todos sus vuelos comerciales y redujo sus operaciones aéreas en un 95% para mayo de 2020. En ese mes confirmó el despido de 1,400 trabajadores en Colombia, Chile, Ecuador y Perú. El 26 de mayo se acogió en Estados Unidos al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras. Al presente, LATAM se encuentra aumentando sus operaciones internacionales.
Avianca Holdings, colombiana – segunda línea más antigua del mundo- se acogió también a dicha ley en mayo de este año, en tanto que la subsidiaria Avianca Perú informó que entró en proceso de liquidación. La empresa colombiana ha reiniciado sus operaciones internacionales.
Aeroméxico anunció la iniciación de un proceso voluntario de reestructura financiera bajo el Capítulo 11 de la citada Ley de los Estados Unidos para fortalecer su posición financiera y liquidez mientras continúa operando.
La IATA ha renovado su llamado a los gobiernos de América Latina y del Caribe para que permitan un reinicio más amplio de la aviación, sugiriendo que los gobiernos de la región apoyen económicamente a la industria a recuperarse del colapso económico derivado del COVID19.
Según el Monitor Mensual del Transporte Aéreo, publicado por la OACI en septiembre de 2020 (en idioma inglés), el tráfico de pasajeros y de carga – a excepción de la región de América del Norte, con crecimiento positivo – continúa por debajo de los niveles previos a la pandemia. De acuerdo a las estadísticas, después de haber caído hasta un -27,7%, hasta julio último ya había mejorado hasta un -13,5%, mostrando que la paulatina recuperación se da sobre el mercado doméstico. En cuanto al tráfico de pasajeros, de una caída hasta el 94,3% en abril de este 2020, a julio de este año ya se había recuperado hasta un 79,8%.
Según las proyecciones de los fabricantes de aeronaves, de las propias aerolíneas y otros sectores, la recuperación se extenderá a un período de varios años, registrándose actualmente en América Latina una incorporación rezagada frente a otras regiones.
El reinicio de las operaciones aéreas anunciado por la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil del Paraguay (DINAC) facilitará un paulatino restablecimiento de la conectividad nacional. Una decisión que contribuirá para ello constituye la recientemente establecida exoneración temporal de tasas aeroportuarias y de servicios de navegación para las compañías aéreas de vuelos regulares. Aun así, es fundamental contar oportunamente con renovadas normas y políticas que consoliden el crecimiento del transporte aéreo en el país, componente esencial del desarrollo económico y social.
Fuentes: bangkokpost.com; https://www.straitstimes.com;
NewsDelta.com; GlobalNewsCanada; Documentos OACI, IATA, ACI.
(*) Profesora titular de Derecho Aeronáutico y Espacial, Facultad de Derecho, UNA.