El proyecto incorpora el primer sistema de monitoreo de olas en el embalse, el cual permite analizar el comportamiento y la durabilidad de la planta ante las oscilaciones permanentes y eventos climáticos extremos; así como generar datos útiles para el estudio de futuras ampliaciones y nuevas instalaciones. La boya cuenta con un sensor de olas de alta precisión que informa el rumbo, la altura, el periodo y la dirección de la ola.
Se pretende vincular los datos estadísticos de las olas con la base de datos de viento existente, a efectos de poder realizar simulaciones o modelaciones matemáticas sobre el comportamiento del oleaje del embalse en diferentes condiciones meteorológicas.