La investigadora de la Facultad de Ciencias Económicas UNA, Prof. Magíster Selva Olmedo Barchello realizó la presentación de su investigación denominada «El Sistema de Innovación de Paraguay: estudio de sus principales componentes como propiciadores de un ecosistema innovador», el cual tuvo por objetivo analizar los factores que condicionan el desarrollo y la innovación en nuestro país, a través de la caracterización del sistema con base en sus componentes, la articulación entre sus diferentes actores y la dinámica que ejerce específicamente en su tejido empresarial.
Dicha presentación fue realizada en la 3ª Conferencia de la Red de Economía de la Innovación y el Emprendimiento de América Latina y el Caribe que tuvo como escenario la sede de la Sociedad Científica del Paraguay los días 18 y 19 de julio del corriente y contó con el apoyo del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto Desarrollo (ID) y el Centro de Investigaciones Económicas (CINVE).
Resultados de la investigación
Los principales resultados obtenidos indicaron que existen iniciativas del Gobierno con el fin de impulsar y articular a los diferentes actores del sistema de innovación, no obstante, se observó una baja inversión en actividades de I+D de 0,2% con relación al PIB. Estando por encima de Perú (0,12%) y por debajo del promedio de América Latina (0,67%).
Se observó además que existen avances en cuanto a políticas públicas en el área de ciencia, tecnología e innovación, pero aún son insuficientes para crear infraestructura y capital humano avanzado. La mayoría de los programas y proyectos impulsados desde el Conacyt no llevan más de 10 años de vigencia. En la última Encuesta de Innovación Empresarial (2016), el 14,1% de las empresas han respondido conocer algún programa público de innovación, en cuanto al tamaño de las empresas no hubo mayor variación en cuanto al porcentaje mencionado. Entre los programas públicos más conocidos se encuentran el Procit con el 91,4%. En menor porcentaje aparecen los programas Prociencia (42,6%) y DETIEC con el 34,4%.
En cuanto a las características del tejido empresarial, se observó la predominancia de las micro y pequeñas empresas (91%), las cuales absorben al 50% de personal ocupado. De acuerdo a las encuestas de innovación, alrededor del 50% de las empresas realizó al menos una actividad de innovación. Entre las mismas, las grandes empresas fueron las que más invirtieron en innovación. Entre los sectores destacados se encuentran; el de Industrias alimenticias, químicas, farmacéuticas y transporte.
El tipo de innovación se concentró en procesos, tal es así que la inversión realizada fue baja en todos los sectores. Las principales fuentes de financiamiento fueron los recursos propios, los préstamos de entidades financieras. No se observaron la aplicación de incentivos fiscales para i+d+i, otros tipos de financiamientos como capital ángel y capital riesgos se encuentran poco explotados, el último mencionado, se encuentra nulo en el sistema.
Por otro lado, existe un bajo nivel de patentes y la vinculación es escasa o nula con centros tecnológicos, Universidades y otros. Los principales obstáculos son; el bajo nivel de financiamiento, la escasa mano de obra calificada y las insuficientes políticas de fomento.
Para finalizar, la investigadora remarcó, que se requieren de cambios estructurales profundos para revertir la situación del SNI actual, caracterizado por la desarticulación entre los diversos agentes que lo componen, dando como resultado un bajo nivel de innovación en todos sus sectores.