Las obras de restauración y puesta en valor de la emblemática Estación de Tren de Pirayú, departamento de Paraguarí, fueron inauguradas hoy por el Gobierno Nacional. Se trata de una iniciativa que apunta a preservar el valor histórico además de promover el turismo, la artesanía y la gastronomía del lugar.

Del acto participaron el presidente Mario Abdo Benítez, el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones Arnoldo Wiens, el titular de Ferrocarriles del Paraguay Lauro Ramírez, la intendenta de Pirayú, Prof. Cynthia Godoy de Egusquiza, entre otras autoridades.

De esta manera este representativo lugar está listo para recibir a los pobladores y visitantes para empezar un viaje por la historia, el turismo, la artesanía y la gastronomía.

Los trabajos estuvieron a cargo del Consorcio ICATEC, conformado por ICASA, ICAEM y Tecnicom, siendo la inversión de G. 1.359.338.682 para las obras edilicias y el montaje del museo del ferrocarril.

Una de las peculiaridades de esta estación es que tiene 2 torres, la única de estas características en toda la red ferroviaria del Paraguay.

Las labores se ejecutaron como parte de un plan de gestión ambiental de la Dirección de Caminos Vecinales del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

Del proyecto de restauración arquitectónica y la ejecución de las obras se encargó la Arq. Bettina Bray, máster en restauración arquitectónica, mientras que el Arq. Osvaldo Salerno fue el responsable de toda la parte de museología y museografía, así como de su montaje.

Reseña histórica

La construcción de la Estación de Tren de Pirayú comenzó en 1864, donde la dirección de obras fue llevada a cabo por Alonso Taylor, con colaboración de Benigno Abesada. Además, también trabajó en la construcción Elizardo Aquino, jefe militar y experto técnico constructor y que años más tarde lograría el rango de General durante la Guerra de la Triple Alianza.

La vía férrea comunicaba a la estación de Pirayú con la de Guazú Virá (Ypacaraí) y luego con la de Cerro León (actualmente destruida), siendo una gran prueba de la prosperidad de la nación paraguaya en su momento.

Es una de las estaciones que arquitectónicamente se diferencia radicalmente con respecto a las demás del interior del país, puesto que es la única que tiene dos torres. Se aprovechaba la altura de las mismas para ser utilizadas como torres vigías para observar todo el valle circundante y las cordilleras.

Compartir