El índice de precios de los alimentos se ubicó en diciembre de 2025 en 124,3 puntos, lo que representó una disminución mensual de 0,6%, conforme con el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Esta caída respondió principalmente a los descensos en los precios de los productos lácteos, la carne y los aceites vegetales, que compensaron los aumentos registrados en los cereales y el azúcar. En la comparación interanual, el índice se situó 2,3% por debajo de su nivel de diciembre de 2024 y permaneció 22,4% por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2022. No obstante, el promedio de todo el año 2025 alcanzó 127,2 puntos, lo que implicó un aumento de 4,3% frente a la media de 2024.
En el caso de los cereales, el índice de precios de la FAO registró en diciembre un promedio de 107,3 puntos, con un incremento mensual de 1,7%. El reporte señala que la renovada inquietud en torno a los flujos de exportación del Mar Negro sostuvo las cotizaciones internacionales del trigo. Sin embargo, la abundancia de la oferta global y la confirmación de importantes cosechas en Argentina y Australia continuaron ejerciendo presión a la baja sobre los mercados. En contraste, los precios internacionales del maíz se vieron impulsados por la solidez de la demanda de exportaciones y por el dinamismo de la producción de etanol tanto en Brasil como en Estados Unidos. Dentro de este rubro, el índice de precios del arroz aumentó 4,3% en diciembre, como resultado del incremento de los precios en todos los segmentos del mercado. Este comportamiento estuvo asociado a una menor incidencia de las cosechas y a la mejora de la demanda.
Evolución del Índice de Precios de Alimentos

