En la era que se abrirá después de la pandemia, de la crisis económica que conlleva y, sobre todo, de los confinamientos y toques de queda en muchísimos países del mundo puede llegar una alegría consumista que dará salida a todo el ahorro acumulado durante el último año y medio de encierro.

Según un cálculo de la agencia Moody’s publicado por El Economista, al cierre del pasado mes de marzo, la población mundial cuenta con un ahorro extra de 4.480 millones de euros si se compara con 2019 y lo tienen guardado bajo la cama a la espera de que las economías vayan reabriendo poco a poco. Esta cantidad representa un 6% del PIB (producto interior bruto) mundial. Pero no ha sido un ahorro homogéneo ya que son EEUU y Europa, principalmente, donde se han registrado las mayores tasas. El gigante norteamericano registra, según Moody’s, la mayor tasa de hasta el 12% sobre el PIB estadounidense, y le sigue Reino Unido con el 10%. No hay que olvidar que se trata de dos de los países más avanzados en terreno de vacunación con lo que no sería de extrañar que el dinero que los ciudadanos han guardado por cautela en sus bolsillos comience ya a drenarse hacia todas las capas del consumo, antes de que arranque el verano incluso.

¿Y quién saldrá beneficiado de todo ello?

Los analistas apuntan directamente a varios sectores, muy vinculados entre sí, como es el de la alimentación y bebidas -cuyas ventas dependen en gran medida de la reapertura de bares y restaurantes, y también del turismo- y a la restauración, a grandes rasgos grandes empresas de fast food que son las que cotizan en bolsa principalmente.

Tras la debacle que fue para el consumo 2020, los analistas esperan que la recuperación se produzca ya este año y continúe así los próximos ejercicios. De media, se prevé que el beneficio neto de los restaurantes cotizados -entre ellos, McDonald’s, Chipotle o Domino’s Pizza– aumente un 36% en 2021 respecto al año de la pandemia, y otro 16% el próximo año, cuando ya espera que estén plenamente recuperados del parón que ha supuesto el Covid. También habrá un crecimiento significativo en las ganancias de las compañías dedicadas a bebidas y alimentación, tales como Nestlé, The Coca-Cola Company, PepsiCo, AB-Inbev o Diageo. Entre las mayores firmas del sector registrarán un beneficio un 14% superior este año, y crecerá a un ritmo anual del 10% los dos próximos ejercicios hasta 2023. Más allá no existen todavía previsiones fiables. También será 2022 el año definitivo de dar carpetazo a la pandemia.

El ahorro cautivo

«El sector del ocio es uno de los que probablemente, junto a viajes, más ha sufrido la pandemia. Hay una confluencia de factores, como el aumento de la vacunación, una significativa demanda estancada, importantes tasas de ahorro y planes de estímulo monetario y fiscal, que nos han pensar en que están comenzando a surgir brotes verdes en esta actividad», apuntan desde Janus Henderson respecto al sector en EEUU, la avanzadilla de Europa.

Parte de ese ahorro embalsado proviene, según recalcan, de vacaciones «obligatoriamente» canceladas en 2020. Según sus cálculos, «hay un 34% de americanos que plantean salir fuera de sus ciudades ya en primavera, otro 35% en verano, y un 76% está pensando en una lista de destinos para su próximo viaje». Bueno para el turismo, pero también para firmas como Coca-Cola y sus embotelladoras. La europea, Coca-Cola European Partners, vendió en 2019 dos tercios del total solo a turistas.

La propietaria de la marca más valiosa del mundo en su sector, según Brand Finance en 2020, y segunda por capitalización mundial -después de Nestlé- logrará ganar un 6% más en 2022 si se compara con el año previo al Covid (2019). Su beneficio se habrá recuperado ya de la pandemia, hasta los 8.448 millones de euros estimados por los analistas, y sus ventas lo harán un año después, en 2023, con más de 34.300 millones de euros. «La compañía está confiada en que el año será de recuperación para el consumo gracias a que la movilidad empieza a recuperarse en los países desarrollados», apuntan desde JP Morgan, aunque lo toman todo con mucha prudencia «teniendo en cuenta que el 80% de las ventas de Coca-Cola se producen fuera de EEUU y un 10% está directamente relacionada con el sector de viajes». Por el momento, sus acciones acumulan un rally del 50% desde los mínimos de marzo de 2020 y está a menos de 3 dólares (un 6%) de batir niveles pre-Covid.

De las diez mayores firmas de bebidas y alimentación a nivel mundial por capitalización, cinco alcanzan una recomendación de compra, entre ellas las big three, Coca-Cola, PepsiCo, Nestlé, además de Mondelez y Monster.

«Ya ha comenzado un boom en el consumo», aseguran desde Julius Baer, que arrancó ya en el mes de marzo en EEUU «y que durará, al menos, otros seis meses más». ¿A qué se refieren? Las ventas minoristas en el gigante americano repuntaron un 9,8% el mes pasado, muy por encima de lo que se esperaba y lo hicieron en «las trece categorías del sector retail«, también en restauración y bebidas. «La subida de ventas fue del 18,3% en el textil y del 13,4% en restaurantes, que son los únicos que no han conseguido recuperar los niveles de febrero del año pasado, antes del crash de la economía».

El crecimiento de las ventas de bebidas se notará particularmente, según las previsiones, en aquellas compañías dedicadas a las bebidas espirituosas, que están más vinculadas en definitiva a los bares o al ocio nocturno. Pernord Ricard protagonizará el mayor aumento de beneficios estimados este año, que serán un 340% superiores a 2020 , con la hostelería de medio mundo cerrada, y se espera, de hecho que también superen a las de 2019 por encima de los 1.460 millones de euros. Suyas son las marcas de Ballantines, Beefeater, Chivas, Jameson o Malibú. Siguiendo la misma teoría Diageo llegará a duplicar sus ganancias este año, por encima de los 3.000 millones de euros, aunque todavía se quedaría 500 por debajo de batir el 2019. ¿Qué produce? Más espirituosas, como Johnnie Walker, Smirnoff, Cîroc, Baileys, Tanqueray, Don Julio o Guinness, entre otras.

 

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