Dos razones por las Donald Trump no abandonará los aranceles que están en línea con su actitud desafiante
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Fiel a su filosofía de nunca aceptar una derrota, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya está contraatacando después de que la Corte Suprema declarara ilegal su uso de poderes de emergencia para la guerra comercial.
Antes de su discurso sobre el Estado de la Unión este martes, Trump promete vengar la derrota más dañina de su segundo mandato prometiendo aranceles aún más altos a las importaciones de su país. Sin embargo, muchos republicanos preferirían un cambio de rumbo ante la proximidad de las elecciones de medio término.
Según una publicación de la cadena norteamericana de noticias CNN, la actitud desafiante del presidente implica grandes riesgos políticos para él y su partido, y nuevas incertidumbres para una economía desigual. También ya está abriendo una nueva vía para los ataques demócratas.
Pero Trump sigue convencido de que los aranceles traerán una prosperidad explosiva, aunque el resultado más probable sea un mayor peso en el poder adquisitivo de millones de votantes estadounidenses.
Existen dos razones fundamentales por las que Donald Trump no abandonará la aplicación de aranceles a productos importados por su país y que provengan de economías que no comulgan con la política de su administración.
Primero, Trump cree en los aranceles con una intensidad casi evangélica. Su fe en ellos es tan fuerte que ignora cualquier evidencia de que son un impuesto para los consumidores o de que no funcionan. Considera que la devastación de los centros industriales por la globalización —donde ganó millones de votos— es una reivindicación de las posturas proteccionistas que sostiene desde los años 80.
La segunda razón por la que Trump se niega a ceder es que los aranceles son un medio para sus fines últimos: una autoridad presidencial sin restricciones y el rechazo a un sistema constitucional que, por diseño, reparte el poder en el Gobierno.
Esto quedó en evidencia con el comentario más revelador de la airada conferencia de prensa de Trump el viernes tras la decisión de la corte, cuando le preguntaron por qué no trabajaba simplemente con el Congreso para aprobar nuevos aranceles.
“No tengo que hacerlo. Tengo el derecho de imponer aranceles”, respondió.