La población con edad igual o superior a 14 años dedica semanalmente a actividades remuneradas un total de 45,9 horas en promedio. Los hombres reportan unas 49,5 horas, mientras que las mujeres promedian 40,4 horas. La brecha entre hombres y mujeres es alrededor de 9 horas, según una reciente encuesta sobre uso de tiempo en actividades remuneradas realizada por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censo (DGEEC) dependiente de la Secretaría Técnica de Planificación (STP).
En lo que se refiere a las horas destinadas a la ocupación principal, la población ocupada con 14 o más años de edad dedica 41,6 horas semanales en promedio, siendo los hombres quienes invierten más horas con respecto a las mujeres, 44,7 versus 36,8 horas respectivamente. En cuanto a las horas semanales dedicadas a traslado al lugar de la ocupación principal, considerando el total de la población ocupada de 14 y más años de edad, en promedio invierte 4,3 horas semanales, observando que los hombres tienen alrededor de una hora más que las mujeres (4,8 y 3,6 horas respectivamente).
El trabajo no remunerado realizado por miembros del hogar de 14 y más años de edad, registra semanalmente un total de 21,2 horas en promedio. Las mujeres
dedican 28,7 horas, lo que implica aproximadamente 4 horas por día, presentando más del doble de horas que los hombres, que dedican 12,9 horas semanales
en promedio.
Tanto en el área de residencia urbana como rural las mujeres invierten mayor tiempo en las actividades de trabajo no remunerado siendo la brecha entre hombres y mujeres alrededor de 16 horas. Sin embargo, el tiempo que destinan las mujeres al trabajo no remunerado se incrementa en áreas rurales, donde alcanza las 33,3 horas en promedio semanal.
El tiempo medio dedicado por las personas de 14 y más años de edad en actividades domésticas no remuneradas es de alrededor de 12,6 horas, con una brecha importante por sexo: mientras los hombres dedican un promedio de 5,3 horas a la semana, las mujeres reportan un promedio de 18,3 horas.
De acuerdo al promedio de horas semanales que dedican las personas de 14 y más años de edad a las diversas tareas domésticas, se tiene que la mayor carga horaria es en la preparación o cocción de alimentos, registrando un valor mayor en las mujeres (8,1 horas) con relación a los hombres, con una brecha de 4,5 horas en
promedio semanal.
Respecto a la distribución porcentual por sexo de la participación en actividades domésticas que realiza la población con 14 y más años de edad, se observa una clara división sexual de las tareas: la proporción de mujeres es mayor en la realización de las tareas como el lavado y arreglo de las ropas (82,0%); en el lavado de cubiertos utilizados en la preparación y servicio de alimentos (80,1%); también, en la preparación y cocción de alimentos (71,4%) y en la limpieza de la vivienda o el patio (71,4%). Mientras que las personas que realizan las tareas referentes al mantenimiento, limpieza y reparación de los vehículos del hogar son mayormente del sexo masculino, alcanzando el 88,7%, y también en trabajos menores de reparación y supervisión en electricidad o plomería, etcétera (80,7%).
Con respecto al promedio de horas semanales dedicadas a las actividades para otros hogares y la comunidad, los hombres de 14 y más años de edad presentan 5,1 horas semanales en promedio, y las mujeres 8,7 horas, con una diferencia de 3,6 horas a favor de las mujeres.
En lo referido a la carga de tiempo que dedican las personas de 14 y más años de edad a actividades de cuidados a miembros del hogar de manera exclusiva (no se considera el tiempo de cuidado mientras hacen otra cosa, es decir, actividades simultáneas), el resultado es de 10,6 horas por semana, siendo la carga para las mujeres (12,9 horas semanales) un poco menos del doble de la carga que asumen los hombres (7,5 horas
semanales).
El tiempo promedio referido a las actividades de cuidado a miembros del hogar según área de residencia es mayor en el área urbana respecto al medio rural, 11,3 y 9,4 horas respectivamente, advirtiéndose una brecha por sexo de alrededor de 6 horas en zonas urbanas y de 5 horas en zonas rurales.
Con respecto al tiempo destinado exclusivamente al cuidado de miembros del hogar que presentan alguna dificultad y dependencia permanente, se tiene que los hombres de 14 y más años de edad invierten 9,9 horas, mientras que el promedio de las mujeres es de
16,8 horas semanales. Aunque la prevalencia de miembros con alguna dificultad y dependencia permanente en los hogares es baja, la carga horaria que demandan los cuidados a este segmento de la población es importante.
La participación en estas actividades es calculada utilizando como denominador la población total y registra un valor del 1,6% para los hombres y un 3% entre las mujeres. Con referencia a las actividades agropecuarias, principalmente para autoconsumo del hogar, el 27,1% de los hombres de 14 y más años de edad dedica semanalmente un promedio de 13,2 horas, mientras que el 33,5% de las mujeres invierte 6,0 horas semanales. La brecha del promedio de horas entre hombres y mujeres
es cercana a 7 horas.
Las actividades agropecuarias con fines de autoconsumo muestran un comportamiento diferenciado por área de residencia y sexo. En el área urbana el 10,1% de los hombres de 14 y más años de edad dedica a la semana un valor de 5,5 horas, y el 17,1% de las mujeres destina 2,8 horas semanales en promedio; por otro lado, se tiene que en el área rural el 53,6% de los hombres dedica 15,5 horas en promedio semanal, en tanto que el 62,3% de las mujeres invierte unas 7,6 horas. Los hombres destinan más horas, pero con menor porcentaje de realización respecto a las mujeres en dicha actividad.