China busca estimular la economía ante señales de debilitamiento del mercado inmobiliario y desempleo
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Se cumple una semana desde que el Banco Popular de China (BPC) decidiese recortar los tipos de interés de corto plazo en 10 puntos básicos, el primer recorte de su política monetaria desde agosto del año pasado. La actuación del banco central tiene por objetivo, según recogen desde Bloomberg, «estimular la economía en medio de señales de un debilitamiento del mercado inmobiliario, una caída en la inversión empresarial y un desempleo récord entre los jóvenes».
Por el momento, esta primera rebaja de los tipos lo que sí ha estimulado es el ánimo comprador de los inversores y, tras la actuación del BPC, el principal índice del gigante asiático, el CSI 300, se coloca en positivo en el ejercicio. Sus pérdidas durante 2023, que alcanzaron en el peor momento el 2%, provocaron la mayor brecha anual entre el MSCI Emerging Markets y el MSCI Word, de siete puntos. Ahora, ésta se reduce ligeramente hasta los seis puntos, gracias al impulso del selectivo que, desde que tocó mínimos del año el pasado 7 de este mes, ya recobra un 4% de su valor. Así, en el año, el índice chino se anota ganancias del 1,5%.
Pese a ello, el mercado sigue viendo al índice chino como el rezagado en 2023 y las dudas sobre la estabilidad de la econoía del país aún afectan a la evolución de su bolsa. Goldman Sachs opina que Pekín está más restringido ahora debido a la disminución de la población, los niveles elevados de deuda y el presidente, Xi Jinping, para frenar la especulación inmobiliaria. Eso significa que «cualquier paquete de estímulo tendrá un alcance menor que en las recesiones anteriores, donde las autoridades aumentaron la inversión en infraestructura y bienes raíces como una forma de estimular el crecimiento», informan desde Bloomberg.