El Banco Mundial (BM) advirtió de que el éxodo de venezolanos se mantendrá e incluso se acelerará en los próximos meses y de que la profundización de la crisis económica en el país petrolero implicará una mayor migración hacia Colombia e imposibilitará un eventual retorno. Esa es una de las conclusiones del informe “Migración desde Venezuela a Colombia: impactos y estrategia de respuesta en el corto y mediano plazo”, presentado en Bogotá en un acto en el que estuvo el presidente, Iván Duque.

El estudio también muestra que los efectos de la prestación adicional de servicios y fortalecimiento institucional para atender a los venezolanos pueden suponer para Colombia un gasto de entre el 0,23% y el 0,41% del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

El informe fue elaborado por el Banco Mundial a solicitud del Gobierno de Colombia, a partir de información cuantitativa y cualitativa preexistente que fue identificada, recolectada y analizada entre mayo y julio de 2018.

En la presentación del trabajo, Duque afirmó que a América Latina le faltó fuerza para denunciar la crisis política, económica y social de Venezuela y evitar así el éxodo de millones de personas que afecta actualmente a la región. Asimismo, indicó que para superar la crisis es necesario poner en marcha un fondo ‘multidonante’ con diferentes herramientas de financiación que permita tener recursos frescos y en condiciones blandas para brindar una atención efectiva.

Para Duque también es necesario permitir que el sector privado colombiano e internacional apoye aspectos puntuales que trae consigo esta crisis. Finalmente, reiteró la necesidad de que haya una “coordinación entre varios países (de la región) para tener un programa de normalización migratoria”.

También alerta de que la migración está ejerciendo “presiones significativas en las instituciones”, lo que afecta a los sistemas de provisión de servicios, el mercado laboral y las dinámicas sociales de las áreas receptoras. Como parte de esa presión, el análisis considera que es necesario fortalecer la exigencia de capacidades de articulación, coordinación y respuesta de las instituciones nacionales y locales.

Además, cree que puede haber un desbordamiento de la demanda por servicios como salud, vivienda, educación, protección social y agua y saneamiento, entre otros.

Pueden aflorar tensiones

El BM considera que pueden aflorar tensiones entre la población local y los emigrantes venezolanos “por la mayor competencia por recursos ya, de por sí, escasos”.

En este sentido, la entidad advierte de que la respuesta gubernamental al éxodo venezolano “se hace aún más urgente” al considerar que las evidencias sugieren “que la migración se mantendrá o incluso se acelerará en los próximos meses”. “La profundización de la crisis económica en Venezuela implicará mayor migración hacia Colombia e imposibilitará el eventual retorno de los migrantes”, explicaron.

Consideraron asimismo que “la progresiva estabilización de los primeros migrantes podría dar lugar a la reunificación de los hogares que han sido divididos en el proceso migratorio”. Debido a esas dos variables, creen que en el corto y mediano plazo, el flujo migratorio continuará. Finalmente y al considerar esas variables, no descartan la posibilidad de que “eventuales choques económicos o políticos” en Venezuela aceleren la salida de personas.

Migración podría acelerar crecimiento de Colombia

Sin embargo, no todo es negativo, puesto que estiman que, en el caso de que migraran medio millón de personas en la edad de trabajar a Colombia el crecimiento económico se aceleraría 0,2 puntos porcentuales. Esto se debe al incremento en el consumo de 0,3 puntos porcentuales y en la inversión de 1,2 puntos.

Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), facilitadas como parte del informe, hasta el pasado agosto unos 2,3 millones de personas habían abandonado Venezuela. De estas, cerca de 1,2 millones residen en Colombia, el país que acoge el mayor número de emigrantes venezolanos.

En el encuentro, el vicepresidente de América Latina del BM, Jorge Familiar, destacó que la región nunca había sido testigo de un fenómeno de la magnitud e intensidad del éxodo venezolano. Sin embargo, señaló que la principal conclusión del informe es “que no debemos desperdiciar una buena crisis ni un buen reto”, como el que supone el éxodo venezolano.

Fuente: El Economista

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