La presentación de ayer del ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, le sumó pesimismo a un mercado que había empezado el año con poca fe en las posibilidades de Argentina de encaminarse a un acuerdo favorable con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el corto plazo, según publicó este jueves el diario bonaerense Clarín.

En las tres primeras ruedas del año, y antes de que el ministro de Economía blanqueara lo que analistas e inversores presuponían, que aún no hay acuerdo con el FMI en el tema fiscal, el nudo gordiano de la negociación, los bonos argentinos venían perdiendo hasta 2%.

Este madrugada, ya el pre-market anticipó que se venía un jueves negro, con el AL30, el bono insignia de la reestructuración que el ministro llevó adelante en septiembre de 2020, con retrocesos de hasta 4%.

Hace poco más de un año, el altísimo nivel de aceptación de aquel canje, superior al 95%, dejó abiertas las puertas a la ilusión de que el acuerdo con el Fondo Monetario estaba a la vuelta de la esquina y que la siguiente parada era un riesgo país por debajo de los 1000 puntos básicos.

No pudo ser

La dilatación permanente de las negociaciones lleva a que al comienzo de 2022, y a solo diez semanas del día D en el que Argentina tiene que cancelar un vencimiento de US$ 2.900 millones con el FMI, el acuerdo siga siendo una quimera, destaca en otra parte la publicación de Clarín

Los mercados tomaron nota y respondieron como saben hacerlo, con el bolsillo. El Merval se hunde 2,7%, los bonos se mantienen de capa caída y el riesgo país salta a 1821 puntos básicos, el nivel más alto desde el 27 de noviembre pasado.

Si la intención del ministro era dar señales de tranquilidad y sumar respaldos, la jugada no pudo haber salido peor.

El ministro se esforzó ayer en detallar el sendero de buenas intensiones que persigue con el acuerdo con el FMI. Habló de incrementar las reservas, apuntar a tasas de interés reales positivas -ahora la expectativa está puesta en el posible anuncio que haga esta tarde el Banco Central para subir la tasa de referencia del mercado- y políticas de precios para hacer bajar la inflación.

Pero toda la atención del mercado se concentró en el momento en el que el ministro reconoció que las diferencias con el Fondo en materia fiscal «están impidiendo que se sancione un acuerdo».

Escenario B​

El tema fiscal es la piedra basal de cualquier entendimiento con el organismo, porque es el que da la pauta de que el país sanea sus cuentas y puede pagar sus deudas. Si no hay fumata blanca en eso, difícil pensar en que el acuerdo esté cerca. Tras la presentación de Guzmán de ayer, el escenario más complejo que las consultoras tenían como el plan B por si el acuerdo se dilataba, empieza a ganar cuerpo.

Aun con un acuerdo con el Fondo, las perspectivas de la economía argentina este año son complejas. El escenario de acuerdo que manejan los economistas privados incluye una inflación de 50% de piso y un crecimiento del PBI en torno a 2,5%. Aún reperfilando los vencimientos de deuda por US$ 20.000 millones en 2022, este escenario no permitiría que los ingresos se recuperen y la pobreza baje.

Sin acuerdo con el Fondo, el crecimiento se esfuma. Y la inflación ya tiene 60% como nuevo piso.

Parafraseando al presidente Alberto Fernández al hablar del rol de Cristina Kirchner en la carrera por la Casa Rosada en 2019, «con el Fondo no alcanza, sin el Fondo es imposible». Y eso es lo que los mercados reflejan este jueves negro. ​

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