El desplome del Producto Interior Bruto (PIB), la escalada de la deuda pública, un déficit disparado, el colapso del mercado laboral y la destrucción del tejido productivo: los datos de todos estos indicadores asustan a analistas nacionales e internacionales, que han revisado en las últimas semanas a la baja todas sus previsiones económicas para España, que ya es líder en caída económica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en desempleo de la Eurozona.
Los indicadores han tumbado la confianza en la recuperación española. El Banco de España, que suele encontrarse entre los más optimistas, revisó a la baja esta semana sus previsiones y prevé que la economía española no recuperará los niveles de actividad previos a la pandemia antes de 2023, según el último informe del organismo.
Descartan recuperación temprana
El supervisor ya descarta un «escenario de recuperación temprana» en el tercer trimestre y el cuarto de este año y prevé que la economía española registre una caída de hasta el 12,6% en el conjunto del año. El Banco de España se suma así a las previsiones de otros 14 organismos que ya apuntan a desplomes superiores al 12%.
«Nos enfrentamos a uno de los inviernos más complicados de las últimas tres o cuatro décadas», destaca el economista Daniel Lacalle. «Se une la inacción del Gobierno, que ha estado fiando todo a la política monetaria, con una supuesta recuperación en V que no se va a dar», añade. Lacalle destaca el descuelgue de España de la recuperación económica que ya se ve en los países del entorno. «Ya no es una cuestión de que le esté pasando a todo el mundo», explica. «Lo que está ocurriendo en España ya es realmente preocupante», concluye.
La mayor tasa de paro
Precisamente, España encabeza el mayor repunte del desempleo en la Eurozona de los últimos dos años, con una tasa de paro que alcanza el 15,6% de la población activa. El país superó en julio a Grecia, que históricamente es la única región de entorno comunitario con más desempleo que nuestro país, pero que en la lectura tras la pandemia abandona esa posición que ahora ocupa nuestro país como el que más paro tiene de Europa. En consecuencia, la tasa de paro de la zona euro se situó el pasado mes de junio en el 7,8%, una décima por encima del nivel del mes anterior y su peor lectura desde febrero de 2019, mientras que en el conjunto de la UE subió también una décima, hasta el 7,1%, en máximos desde octubre de 2018, según Eurostat.
Carlos Ruiz Fonseca, director de Estudios del IEE, prevé un aumento progresivo de la tasa de paro durante 2020 que, afectada por la evolución de los Ertes alcanzaría niveles cercanos al 17,5% y, en torno al 21,0% en 2021. La fuerza de la mencionada tasa de desempleo afecta a todo tipo de trabajadores, incluidos los extranjeros cuya actividad se resiente, especialmente, los latinoamericanos.
Fuente: El Economista