Prof. Mag Derlis Daniel Lugo, nuevo decano de la Facultad de Ciencias Económicas UNA

La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción (FE UNA) procedió a la renovación de autoridades tras la elección del Prof. Mag Derlis Daniel Lugo como nuevo decano y la Prof. Mag. Teresa Mercedes Salvioni Durañona como vice decana. “Nuestra administración se centrará en una gestión académica, innovadora, transparente y orientada a resultados, con una visión de Facultad preparada para responder a los desafíos del Paraguay y a las transformaciones que plantea un mundo cada vez más globalizado, tecnológico e incierto”, dijo Lugo tras la asamblea realizada recientemente.

El nuevo decano destacó que trabajarán sobre los siguientes ejes:

  1. Excelencia académica y calidad. Consolidando los procesos de acreditación, fortaleciendo la formación por competencias y las habilidades transversales que exige el mundo actual pensamiento crítico, adaptabilidad, trabajo colaborativo y promoviendo una mejora continua de las carreras y programas.

  2. Innovación, transformación digital e inteligencia artificial. Incorporando de manera responsable y ética las nuevas tecnologías tanto en los procesos de enseñanza-aprendizaje como en la gestión institucional, con marcos claros de uso académico de la IA, preparando a nuestros estudiantes para un mercado laboral que está cambiando rápidamente.

  3. Investigación, posgrado y generación de conocimiento. Fortaleciendo la investigación aplicada a los problemas económicos, sociales y empresariales del país y ampliando progresivamente una oferta de posgrado pertinente y de alto nivel, incluyendo la proyección de programas doctorales.

  4. Vinculación con el entorno, empleabilidad y emprendedurismo. Profundizando la relación con empresas, instituciones públicas, organismos internacionales, gremios profesionales y otros actores de la sociedad, e impulsando una cultura de emprendedurismo e innovación social entre nuestros estudiantes. La formación universitaria debe dialogar permanentemente con quienes reciben a nuestros egresados y con las necesidades reales del país.

  5. Internacionalización. Ampliando las oportunidades de movilidad, cooperación académica, investigación conjunta, y experiencias internacionales para estudiantes y docentes.

  6. Responsabilidad social universitaria, sostenibilidad y bienestar. Incorporando la agenda del Plan Nacional de Desarrollo 2050 (PND) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como marco de referencia curricular y de gestión, promoviendo la equidad, la inclusión y la igualdad de género, y fortaleciendo los programas de bienestar y acompañamiento estudiantil como condición para la permanencia y el éxito académico.

  7. Gestión institucional eficiente, participativa y transparente. Basada en información, planificación, evaluación y rendición de cuentas, procurando que cada decisión tenga objetivos claros, responsables y mecanismos para evaluar sus resultados.

“Nuestro propósito no será simplemente administrar la Facultad, sino generar las condiciones para que pueda avanzar de manera sostenible, independientemente de las personas que circunstancialmente ocupen los cargos de conducción”, expresó el catedrático.

Acreditación de carreras

En cuanto a la acreditación de carreras (Economía, Contabilidad y Administración) dijo que la   acreditación no debe entenderse como un punto de llegada. Es un compromiso permanente con la calidad, todas están acreditadas en casa central y filiales y actualmente están inscriptos al proceso de autoevaluación con fines de acreditación cuatro programas de maestrías.

La estrategia de la nueva administración será pasar de una lógica de preparación para la acreditación a una cultura institucional permanente de aseguramiento de la calidad. Se trabajará fundamentalmente en estos aspectos:

  • Monitoreo permanente de los indicadores de calidad y del cumplimiento de los planes de mejora, apoyado en analítica institucional para la toma de decisiones y la detección temprana de riesgos académicos y de deserción.

  • Evaluación periódica de los planes y programas de estudio, asegurando su pertinencia frente a los cambios científicos, tecnológicos, económicos y sociales.

  • Fortalecimiento de la formación y actualización docente, especialmente en metodologías activas, evaluación por competencias, tecnologías educativas e inteligencia artificial.

  • Desarrollo de habilidades blandas y competencias transversales —comunicación, pensamiento crítico, ética profesional, trabajo en equipo— cada vez más exigidas por el mercado laboral, junto a la formación técnica y disciplinar.

  • Seguimiento sistemático de nuestros estudiantes y graduados, incorporando información sobre trayectoria académica, inserción laboral y necesidades de actualización profesional.

  • Mayor vinculación con empleadores y sectores productivos, porque ellos constituyen una fuente fundamental de información para saber si las competencias desarrolladas por nuestros egresados responden efectivamente a las necesidades del entorno.

“Además, fortaleceremos los mecanismos de autoevaluación y mejora continua, de manera que cuando llegue un proceso de evaluación externa la Facultad no tenga que prepararse de manera excepcional: la calidad debe estar incorporada al funcionamiento cotidiano de la institución. Nuestro objetivo será que las acreditaciones sean la consecuencia de una cultura de calidad consolidada y no simplemente el resultado de un proceso periódico”, dijo Lugo.

Programas doctorales

En otro momento, se refirió a futuros programas doctorales al explicar que consideran que el desarrollo de los mismos constituye una prioridad estratégica que debe consolidar el posicionamiento académico de la FCE UNA.

“Sin embargo, entendemos que un doctorado no debe crearse simplemente para ampliar la oferta. Debe responder a una necesidad académica y científica concreta, contar con estándares elevados de calidad y tener condiciones de sostenibilidad”, destacó. En ese sentido, proponen avanzar mediante un proceso ordenado:

Primero, realizar un estudio de pertinencia y demanda que permita identificar las áreas de conocimiento en las que la Facultad puede desarrollar una propuesta doctoral con identidad propia y diferenciada, atendiendo líneas vinculadas a los desafíos contemporáneos: economía digital, sostenibilidad, políticas públicas y economía del comportamiento, entre otras.

Segundo, realizar un diagnóstico de las capacidades institucionales disponibles: docentes investigadores, líneas de investigación, producción científica, infraestructura, recursos tecnológicos, redes académicas y capacidad de gestión.

Tercero, construir el proyecto académico del doctorado, definiendo claramente su propósito, perfil de ingreso y egreso, líneas de investigación, estructura curricular, cuerpo académico, mecanismos de evaluación y requisitos de graduación, contemplando modalidades flexibles que permitan compatibilizar el estudio con el ejercicio profesional.

Cuarto, desarrollar alianzas estratégicas con universidades y centros de investigación nacionales e internacionales que puedan contribuir al fortalecimiento del programa.

Quinto, garantizar su sostenibilidad académica y financiera y avanzar posteriormente por las instancias institucionales y regulatorias correspondientes.

Nuestra intención es avanzar en el corto plazo en el diseño y estructuración del proyecto, pero con una premisa muy clara: preferimos desarrollar un doctorado sólido, pertinente y sostenible antes que crear rápidamente un programa que después no pueda sostenerse con los estándares de calidad que la Facultad merece.

Acuerdos internacionales

Con referencia a acuerdos o convenios nacionales e internacionales, una de las primeras acciones será realizar un inventario y evaluación de los convenios existentes identificando cuáles están activos, cuáles pueden reactivarse, cuáles necesitan actualizarse y cuáles efectivamente están generando oportunidades para estudiantes, docentes e investigadores.

A partir de allí, se pasará a una política de convenios basada principalmente en resultados e impacto buscando que los mismos se traduzcan en oportunidades concretas como:

  • Movilidad e intercambio de estudiantes y docentes.

  • trayectorias académicas compartidas cuando sea viable.

  • Pasantías y prácticas profesionales.

  • Proyectos de investigación conjuntos.

  • Participación en redes académicas internacionales.

  • Cursos, certificaciones y micro credenciales digitales con reconocimiento internacional.

  • Profesores visitantes.

  • Actividades con empresas y organismos públicos.

  • Acceso a nuevas tecnologías y experiencias de innovación.

  • Participación de nuestros estudiantes en desafíos, concursos y proyectos internacionales.

“También consideramos fundamental fortalecer la relación con empleadores, empresas, instituciones públicas, organismos internacionales y organizaciones profesionales, porque la universidad no puede permanecer aislada de la realidad económica y social.En materia internacional, nuestra estrategia será priorizar alianzas que tengan afinidad académica y capacidad real de cooperación. Y estableceremos indicadores para medir su impacto: cuántos estudiantes participan, cuántos docentes se movilizan, cuántos proyectos se desarrollan, cuántas investigaciones conjuntas se generan y qué oportunidades concretas llegan finalmente a nuestros estudiantes”, explicó Lugo.

“Queremos construir una gestión que trascienda a las personas.”

En otro momento, dijo que la propuesta de gestión de la nueva conducción institucional parte de una convicción: una FCE UNA sólida no puede depender exclusivamente de quienes circunstancialmente ocupan sus cargos de conducción. Por ello, queremos fortalecer políticas, procesos, equipos y sistemas de información que permitan que los avances alcanzados tengan continuidad en el tiempo.

La gestión que proponen estará orientada a resultados, pero también a la construcción de capacidades institucionales. Cada iniciativa deberá tener objetivos definidos, responsables, plazos e indicadores que permitan conocer si realmente estamos avanzando.

“Queremos consolidar una Facultad que mantenga sus estándares de calidad, pero que al mismo tiempo sea capaz de anticiparse a los cambios; que forme profesionales competentes para las necesidades actuales, pero también preparados para profesiones y escenarios que todavía están emergiendo; que fortalezca la investigación y el posgrado; que tenga una relación más estrecha con los empleadores y con la sociedad; que asuma su responsabilidad social y ambiental; y que aproveche las oportunidades que ofrecen la transformación digital y la inteligencia artificial. Nuestro compromiso es administrar con responsabilidad el presente, pero fundamentalmente construir las condiciones académicas, institucionales y humanas para que la Facultad esté mejor preparada para el futuro”, concluyó.

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