China se convierte en el quinto mayor poseedor de reservas de oro a nivel mundial y quiere ir por más
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Este fin de semana, el prestigioso diario Financial Times publicaba queRusia estaba llevando grandes cantidades de oro a Hong Kong. El metal precioso ruso está llegando a las puertas de China en un movimiento claro de Moscú para mantener sus reservas de oro diversificadas y lejos de las ‘garras’ de Occidente. Sin embargo, este movimiento tiene otra arista u otra cara que es la del interés de la propia China. Pekín lleva tiempo acumulando oro y creando una suerte de ‘ruta del oro’, con bóvedas repartidas por medio mundo en un intento por levante un sistema monetario alternativo que esté sustentado (que al menos genere confianza) en grandísimas tenencias de oro. Moscú lleva su metal precioso a China por conveniencia, pero al mismo tiempoestá ayudando a China a llevar a cabo su gran plan.
Según publicó hoy lunes la cadena norteamericana de noticias CNN, los envíos de oro ruso a Hong Kong se han disparado este año, ya que el territorio chino se ha convertido en un importante centro de comercio de lingotes sometidos a sanciones por parte de Occidente. Este cambio se produce en un momento en que los grandes mercados asiáticos compiten por controlar una mayor parte del comercio mundial de oro, tradicionalmente concentrado en Londres, Nueva York y Dubái. Los datos de trading y comercio de Hong Kong muestran que se importaron casi 100 toneladas de oro de Rusia durante los primeros siete meses de este año, una cifra récord y casi el triple de la cantidad importada durante el mismo período de 2025. «Desde que Londres cerró sus puertas al oro ruso tras el estallido del conflicto en Ucrania, los productores rusos han redirigido cada vez más sus exportaciones a los mercados orientales», afirma Debajit Saha, analista del London Stock Exchange Group.
Las exportaciones de oro ruso a Hong Kong han ido en aumento desde 2022, cuando Moscú lanzó su invasión a gran escala de Ucrania y Estados Unidos y el Reino Unido impusieron sanciones al oro ruso. Hong Kong y China no tienen tales restricciones. Al mismo tiempo, un número creciente de bancos centrales mundiales estám comenzando a repartir el oro almacenado en Londres y Nueva York, incluidos Francia y los Países Bajos.
Según un informe publicado hace unas semanas por S&P Global Ratings, China está desarrollando una red global de bóvedas de oro y acelerando las compras de este metal precioso como parte su plan para fortalecer el papel del yuan en el comercio internacional y mejorar la resiliencia económica del país. Analistas chinos destacaron que la internacionalización del yuan no depende únicamente de las reservas de oro. El progreso se está produciendo en múltiples frentes, que incluyen desde pagos, liquidación de transacciones, finanzas digitales, mercados extraterritoriales, financiación de bonos y cooperación monetaria, transformando la moneda de un medio de transacción en un activo de reserva más ampliamente utilizado.
El informe de S&P señala que los esfuerzos de China en materia de oro son «más integrales y duraderos», motivados por objetivos a largo plazo como aumentar la resiliencia económica y ampliar el uso global del yuan. El informe también indica que la estrategia de compra de oro es multifacética. El Banco Popular de China (PBC), el banco central del país, ha realizado compras oficiales constantes para diversificar las reservas y reducir la dependencia del dólar estadounidense. Las empresas chinas están expandiendo sus intereses mineros en el extranjero, mientras que la demanda minorista e institucional de lingotes, monedas y cotizados en bolsa de oro se mantiene sólida. Además, China se está convirtiendo en un centro global de custodia del metal precioso, lo que le da cierto prestigio y fortaleza financiera. Aunque no lo haga nunca, ahora es China quien tiene poder de ‘confiscación ‘ o congelación de activos, lo que incrementa su músculo financiero potencial.
Los datos oficiales confirmaron este aumento constante. A finales de julio, las reservas de oro de China ascendían a 76,08 millones de onzas (aproximadamente 2.366 toneladas), 640.000 onzas más que en junio. Esto marcó el vigésimo primer mes consecutivo de incrementos y el mayor aumento mensual en casi tres años, según las estadísticas del Banco Popular de China (PBC).
A mediados de 2025, la Bolsa de Oro de Shanghái (SGE) inauguró una importante bóveda en Hong Kong (la primera fuera de los que se conoce como mainland China y considerado un lugar donde florecen las operaciones financieras internacionales). Esta bóveda y mercado está operado por un banco chino líder, que permite la celebración de contratos de oro denominados en yuanes con entrega física (de ahí la bóveda con los lingotes) e incentivos en las comisiones hasta fin de año. El Banco Popular de China (PBoC por sus siglas en inglés) está utilizando la SGE para convencer a los bancos centrales de países amigos de que compren lingotes y los almacenen dentro de las fronteras del país.
Para los posibles clientes, las cámaras acorazadas chinas podrían ser una opción atractiva para crear reservas y ayudar a eludir el riesgo de quedar aislados de los mercados financieros mundiales. Este almacenamiento disponible constituye el pilar de lo que Angelo Giuliano, analista afincado en China, denomina como el ‘corredor del oro’ de China, una red que abarcará los países BRICS: Brasil, Rusia, India, Sudáfrica, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Suiza. «Estas bóvedas ofrecen una confianza que el dólar no puede brindar, vulnerable a la impresión, la congelación o el impago, y están diseñadas para promover el comercio y las finanzas equitativas en un mundo multipolar», señala.
China tiene un plan con el oro
Está más que registrado que China ha acelerado considerablemente su estrategia de acumulación de oro, aumentando sus reservas hasta las 2.345 toneladas. Esto la convierte en el quinto mayor poseedor de reservas de oro a nivel mundial, lo que representa alrededor del 7% de las reservas oficiales mundiales de oro. Las reservas de oro han aumentado un 20% desde 2022 y un 122% desde 2015, mientras que las tenencias chinas de bonos del Tesoro de EEUU han descendido un 41% desde 2020. Este aumento simultáneo de las reservas de oro y la reducción de la exposición a la deuda estadounidense ponen de relieve la estrategia de diversificación de reservas que está llevando a cabo China y su alejamiento gradual de los activos denominados en dólares.
«El cambio de China hacia la tenencia de oro físico subraya la evolución de la función del metal, de activo financiero a activo monetario estratégico. Además de reducir la exposición al dólar, el mayor papel del oro en la gestión de las reservas de divisas del país promete fortalecer la confianza en el renminbi y reforzar la seguridad del balance del Banco Popular de China (PBOC). También parece estar dirigido a impulsar los esfuerzos para facilitar un uso más amplio del renminbi, incluso mediante acuerdos bilaterales de intercambio de divisas, mecanismos de liquidación comercial y emisiones de deuda, con un mercado de instrumentos de deuda denominados en renminbi (bonos offshore ‘dim sum’ y onshore ‘panda’) en rápida expansión», explicaba Hippolyte Fofack, ex economista jefe del Banco Africano de Exportación e Importación e investigador de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, en un artículo publicado en Project Syndicate.
En un reciente informe sobre el estado del oro, los estrategas de materias primas de Société Générale pronostican que la demanda asiática constituirá una fuente adicional de apoyo para el oro en 2026. «La autorización concedida a las diez principales aseguradoras chinas para destinar hasta el 1% de sus activos al oro físico representa un cambio estructural significativo, ya que abre un canal de inversión anteriormente restringido y podría generar una demanda incremental sustancial. Al mismo tiempo, el fortalecimiento del yuan chino ha coincidido con el aumento de los precios del oro, lo que pone de relieve el papel cada vez más importante de China en la dinámica del mercado mundial del oro», señala el equipo encabezado por Sara Esshaimi.
«La relación positiva entre el yuan/dólar y los precios del oro sugiere que la mejora de las condiciones de liquidez interna y la demanda sostenida de los inversores siguen respaldando las compras de oro. Esto refuerza la creciente contribución de Asia a la demanda mundial de oro», apostillan desde el banco francés.
China es el mayor productor y consumidor de oro del mundo, y Hong Kong se ha posicionado como un centro clave para el comercio de lingotes. La ciudad comenzó a implementar un nuevo sistema piloto de compensación de oro en julio. El papel de Hong Kong en la facilitación del flujo de oro ruso hacia China es una consecuencia de la relación económica entre Rusia y China, en la que Moscú vende recursos a Pekín a cambio de apoyo económico, según Vita Spivak, consultora de Gatehouse, una firma de asesoría geopolítica con sede en el Reino Unido.
De Hong Kong a China continental
Entidades en Hong Kong han comprado lingotes rusos por un valor aproximado de 276.000 millones de dólares hongkoneses (35.000 millones de dólares estadounidenses) desde principios de 2022. La mayor parte del oro que ingresa a Hong Kong termina en China (la China continental), aunque el peso de esta ciudad en las tenencias de oro del país se ha disparado en los últimos años. Dado que China continental impone cuotas a las importaciones de oro, los compradores chinos suelen adquirir lingotes y almacenarlos en Hong Kong, que no tiene restricciones a las importaciones, según Saha, de LSEG.
Rusia es el segundo mayor productor de oro del mundo después de China, y Moscú ha dependido cada vez más de las exportaciones de materias primas, especialmente a China, para apuntalar su economía de guerra. El conflicto en Oriente Medio está reforzando aún más el papel de Hong Kong como centro de compensación para el oro ruso, en parte debido a las interrupciones logísticas en Dubái.
En 2024, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a varias entidades de Hong Kong por su participación en una red de lavado de oro que involucraba a Rusia. Junto con Singapur, Hong Kong se ha posicionado como un centro de comercio de oro y también ha estado trabajando para atraer a los bancos centrales a almacenar su oro en las bóvedas de la ciudad.