Normas unilaterales de la UE son constantes amenazas al comercio con Mercosur, dicen
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El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) abre una oportunidad para ampliar el acceso de la producción paraguaya al mercado europeo, pero también plantea desafíos ante la imposición de normativas unilaterales por parte del bloque europeo.
incorporan procedimientos que pueden basarse en criterios subjetivos. “Se hace una denuncia, ya sea ambiental, y ellos ya te bloquean, no te dan el derecho a defenderte, sino que deciden allá”, cuestionó. A su criterio, debería existir un mecanismo de armonización y defensa similar al que funciona en materia sanitaria, donde intervienen organismos especializados y existen procedimientos establecidos.
Otro de los aspectos señalados fue el mecanismo europeo de ajuste por emisiones de carbono, mediante el cual la UE establece un costo asociado a las emisiones generadas durante la producción de determinados bienes.
Si bien Cristaldo indicó que actualmente no representa un impacto directo significativo para Paraguay, advirtió que puede convertirse en una herramienta que afecte al comercio si su alcance se amplía.
Cuestionamiento al “cambio de uso de suelo indirecto”
Uno de los puntos que generó mayor preocupación durante la entrevista fue el concepto de cambio de uso de suelo indirecto, que el dirigente calificó como difícil de sustentar desde el punto de vista científico.
Cristaldo explicó que este criterio podría llevar a interpretar, por ejemplo, que la expansión de determinados cultivos en una zona provoca indirectamente el desplazamiento de otras actividades productivas hacia áreas diferentes.
«Es como decir, la soja paraguaya desplaza»
Así lo señaló Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), durante una entrevista televisiva, al analizar las implicancias del acuerdo y las condiciones que enfrenta el sector productivo.
Cristaldo destacó que el acuerdo, aprobado luego de 25 años de negociaciones, fue diseñado para promover la integración económica entre ambos bloques y facilitar el comercio. Sin embargo, cuestionó que Europa adopte posteriormente medidas por fuera de lo pactado que pueden interferir en el funcionamiento del acuerdo.
“Uno hace un acuerdo buscando la integración económica de los dos bloques y la facilitación de comercio entre estos. Y entonces, ¿cómo podemos interpretar el hecho de que Europa tome medidas unilaterales por fuera del acuerdo que van a interferir en su funcionalidad?”, planteó.
Normativas que generan incertidumbre
Entre los principales puntos de preocupación, el titular de la UGP mencionó el reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, que establece requisitos para el ingreso de determinadas materias primas al mercado europeo. Explicó que Paraguay ya cumple con varios de los criterios exigidos, tanto en materia de deforestación como en el cumplimiento de las leyes nacionales.
El problema, según Cristaldo, surge con los mecanismos de diligencia debida, debido a que la deforestación de la Región Oriental hacia el Chaco, porque la ganadería está saliendo de la Región Oriental y se está mudando al Chaco”, ejemplifica.
A su entender, se trata de una interpretación subjetiva que desconoce además la propia dinámica productiva del país. “La soja también está aumentando su superficie en el Chaco”, señaló, al poner en duda la lógica de atribuir una responsabilidad indirecta a una actividad productiva por cambios que responden a múltiples factores.
Cristaldo recordó que estas contradicciones ya se hicieron visibles en el caso de los biocombustibles. Señaló que, pese a que el acuerdo contempla un cupo de exportación de 50.000 toneladas, posteriormente la UE estableció restricciones para el aceite de soja al considerarlo de alto riesgo por deforestación indirecta. “¿Para qué nos dieron un cupo de exportación de biocombustibles de 50.000 toneladas si después nos van a poner trabas?”, cuestionó.
Reglas claras para aprovechar el acuerdo
Para la UGP, el desafío no está solamente en concretar el acuerdo comercial, sino en garantizar que las condiciones acordadas puedan cumplirse efectivamente y que nuevas disposiciones unilaterales no terminen restringiendo el acceso de los productos paraguayos.
“Por encima de la mesa se firman los acuerdos, pero por debajo se hacen las trabas y ponen condiciones fuera de lo acordado”, resumió Cristaldo, al advertir que esta situación genera incertidumbre para los productores y exportadores.
En este contexto, la UGP considera fundamental que Paraguay participe activamente en las discusiones sobre las nuevas regulaciones europeas y defienda reglas previsibles, transparentes y sustentadas en criterios científicos. Para un país cuyo potencial de crecimiento exportador está estrechamente vinculado al agro, garantizar condiciones comerciales estables será clave para aprovechar las oportunidades que plantea la integración con el mercado europeo.