Tras cambio de timón en ANDE, industriales esperan se impulsen transformaciones que el país necesita
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) emitió hoy martes 28 de julio un comunicado tras la renuncia del titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Feliz Sosa, en cuyo reemplazo fue nombrado por el Poder Ejecutivo, Miguel Ángel Báez Reyes, ex gerente técnico de la empresa eléctrica.
La energía es el alma y el sistema nervioso del desarrollo de un país. Es el factor que sostiene la producción, impulsa la inversión y hace posible el crecimiento económico. Por ello, FORTALECER UNA POLÍTICA ENERGÉTICA DE ESTADO, basada en la planificación, la sostenibilidad y la capacidad de ejecución, CONSTITUYE UNA PRIORIDAD ESTRATÉGICA PARA EL PARAGUAY, destaca el documento emitido por el gremio industrial.
«En ese marco, la nueva conducción de la ANDE asume la responsabilidad de liderar una de las instituciones más estratégicas del país. La magnitud de los desafíos exige fortalecer las capacidades técnicas, consolidar equipos de trabajo, garantizar la continuidad de los proyectos estratégicos, impulsar las reformas necesarias y profundizar la articulación entre el Estado, el sector productivo y los organismos especializados», expresa en otra parte.
El liderazgo del Poder Ejecutivo será fundamental para establecer el rumbo, ordenar las prioridades y generar las condiciones políticas necesarias para avanzar. La reforma energética no puede limitarse a una institución ni quedar condicionada por intereses sectoriales. Debe convertirse en una política de Estado, construida con responsabilidad, transparencia y visión de largo plazo, agrega el comunicado.
Las advertencias técnicas indican que el país dispone de un margen de acción cada vez más reducido y que, sin nuevas inversiones y decisiones oportunas, Paraguay podría enfrentar una situación crítica hacia el final de esta década. A esto se suman importantes desafíos internos, como la reducción de pérdidas de energía, la morosidad pública y privada, el consumo ilegal y las dificultades para viabilizar grandes proyectos productivos.
Para la UIP, la ANDE será necesariamente protagonista de este proceso, pero también será una de las instituciones que deberá transformarse. Tendrá la responsabilidad de contribuir a la construcción de acuerdos y participar con apertura en la negociación de aquellos aspectos donde las visiones o los intereses sean diferentes.
«Recibimos este cambio con esperanza, pero también con sentido de urgencia. Respaldamos la decisión adoptada por el Gobierno Nacional, convencidos de que constituye una señal de liderazgo y compromiso con el fortalecimiento del sector eléctrico. Confiamos que esta nueva conducción contará con el respaldo político e institucional necesario para impulsar las transformaciones que el país demanda, consolidar una política energética de Estado con visión de largo plazo y acelerar las inversiones que permitan generar más empleo, atraer capitales y aprovechar plenamente el enorme potencial energético del Paraguay», refiere la UIP en su misiva.