Argentina se prepara para cerrar el 2023 con una inflación del 200%, la variación más alta desde la hiperinflación de 1990
415
La inflación se desató. Será una fenomenal herencia de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa conjugada con el sinsabor del sinceramiento encarado por el nuevo gobierno de Javier Milei. Sin contención tras las elecciones que perdió el peronismo, con precios que se mueven con una inercia propia y que salen de debajo de la alfombra en un mercado repleto de indeseados pesos y sin dólares en el Banco Central (BCRA), la inflación de noviembre se aceleró hasta 12,8%. Pero ya con las expectativas de las nuevas medidas económicas y su aplicación –entre ellas, un dólar más alto y liberalización en las góndolas-, diciembre promete un fogonazo que cerrará el año con un IPC de casi 200%, la variación más alta desde la hiperinflación de 1990. Esas esquirlas -creen en el oficialismo- se extenderán al primer bimestre de 2024, según informó este miércoles el periódico argentino La Nación.
El incremento del anteúltimo mes fue, hasta el momento, el pico del año. La suba de precios acumulada en once meses fue de 148,2%, por lo que 2023 terminará por encima de la variación de 84% de 1991, año en el que se aplicó la convertibilidad. En 1990, en hiperinflación, había cerrado en 1343,9%. La medida interanual fue de 160,9%, según el Indec. La inflación núcleo -que elimina precios estacionales y regulados- fue de 13,4% en el mes. Los valores de los alimentos volaron 15,7%.