Con la sanción de la Ley Nº 3728/2009, fue establecido este beneficio que otorga una protección económica equivalente al 25% del salario mínimo a los estratos más vulnerables de la población mayor de 65 años.
En un contexto de demanda creciente, dado el envejecimiento de nuestra población y las limitaciones de los mecanismos contributivos, la pensión alimentaria tuvo una expansión que permitió mejorar las condiciones de vida y la autonomía económica de cada vez más adultos mayores.
En contexto, cabe destacar que el 14,3% de la población de 65 años y más tiene un beneficio de jubilación o pensión contributivo; y existe una proporción estimada en 31,1% de población que no tiene un beneficio contributivo y, además -en su mayoría- se encuentra por encima del umbral de vulnerabilidad social.
La cobertura conjunta estimada de la seguridad social a través de pilar no contributivo y el pilar contributivo ubica a Paraguay en línea con los promedios regionales para América Latina y el Caribe.
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