Representantes de los principales gremios empresariales del país esperan una reacción firme y aleccionadora de parte del Gobierno, tras lo observado en los últimos días respecto al esquema de ingreso masivo de productos de contrabando al país, en total complicidad con los organismos de control, y en donde están claramente comprometidas las gestiones de la Unidad Interinstitucional Anticontrabando (UIC), la Armada y la Policía Nacional.
La situación se ha vuelto insostenible y los empresarios manifestaron que no volverán a participar de reuniones ni mesas de trabajo vinculadas a la lucha contra el contrabando hasta que no perciban una firme decisión del Gobierno. Solicitaron que la renuncia de los están al frente de las instituciones de referencia o que el Ejecutivo realice los cambios necesarios para replantear esta lucha.
El contrabando no es un problema que afecte con exclusividad al sector empresarial, sino también a la ciudadanía en general, a quien se priva de los recursos que puedan brindarle mayor seguridad, asistencia a la salud y educación de calidad. Los hechos que han trascendido a través de la prensa muestran una descarada impunidad. “Es la única conclusión a la que se puede llegar, después de ver todo un operativo delincuencial, sin registros de denuncias contra quienes lo ejecutaron, y que fueron de total conocimiento de las autoridades competentes”, refiere el comunicado.
Situación límite
El comunicado afirma que la crisis económica acaecida por la pandemia, la sequía, el aumento de la informalidad, el irrefrenable contrabando y otros factores exógenos están llevando a las empresas paraguayas a una situación límite, y con ella, a todos sus colaboradores que con esfuerzo y sacrificio sostienen a sus familias. “Es un momento en el que claramente hay que decir: Son ellos, o nosotros; es la delincuencia organizada o es el país formal”, destacaron.
Es inaceptable pensar que las denuncias de corrupción que se evidencian en todos los medios de prensa, respondan a persecuciones políticas entre sectores en pugna electoral y que con esa excusa, pretendan quedar impune. Si la ciudadanía pierde confianza en las instituciones, acabaremos en un Estado fallido, donde ya no impere la ley sino la barbarie, refiere el documento.
Simulación de lucha
Manifestaron que no están dispuestos a validar una simulación de lucha contra el contrabando de parte de los organismos del Estado y expresaron que se necesitan personas que demuestren firmeza y resultados al frente de las instituciones. “Reclamamos eficiencia, eficacia, patriotismo y el coraje suficiente para hacer frente a este mal que empuja al país hacia la pobreza, manipulando y aprovechándose de la necesidad de las personas”, expresaron los representantes del sector empresarial.
Pidieron a las autoridades que cumplan con su rol y actúen en el marco del estado derecho, castigando a los que violan la ley, sin importar sectores, afinidades políticas, parentesco, o de cualquier tipo, y resguardando a los que trabajan en la formalidad. Sólo la igualdad irrestricta y sin miramientos ante la Ley, garantiza que podamos desarrollarnos en paz y progresar como nación, anunciaron.
Paraguayos merecen señales claras
En medio de la incertidumbre política y económica, el avance y la consolidación de la delincuencia los paraguayos merecen señales firmes, claras y contundentes de parte de los distintos poderes del estado.
La inversión privada, que es desarrolladora de la economía y generadora de empleos, necesita previsibilidad jurídica, estabilidad macroeconómica y baja presión tributaria. Hay una oportunidad histórica de radicar inversiones que se puede perder con omisiones que enturbien el clima de negocios y destruyan toda posibilidad de desarrollo para el país, enunciaron los representantes del sector empresarial.