El Banco Central de Turquía obtuvo un extraordinario beneficio diario de unos 10.000 millones de dólares en el último día de 2021, lo que ha suscitado dudas sobre la causa de esta bonanza nocturna que repercutirá en el Tesoro del país. La autoridad monetaria había previsto una pérdida anual de unos 70.000 millones de liras (5.200 millones de dólares) el 30 de diciembre, pero terminó el año con 60.000 millones de liras de beneficio, un cambio de suerte sin precedentes en un solo día, según su balance diario, informa Bloomberg. En febrero, el Ministerio del Tesoro y Finanzas – como principal accionista del banco central – empezará a cobrar gran parte de esa suma en forma de dividendos. El abrupto giro se produce después de que el presidente Recep Tayyip Erdogan presentara medidas destinadas a compensar a los inversores en liras por cualquier pérdida. Según una publicación del periódico español eleconomista.es, el banco se ha negado a comentar el movimiento extraordinario de su balance, que fue denunciado por primera vez el lunes por el ex vicegobernador del banco, Ibrahim Turhan, y el exbanquero Kerim Rota, ambos miembros del opositor Partido del Futuro. Dos funcionarios familiarizados con el asunto dijeron que se ajustaba a los consejos contables de los auditores independientes, pero pidieron no ser identificados debido a lo delicado del asunto.
Según Turhan, una posible explicación podría estar en la venta de reservas de divisas al Tesoro. La depreciación de la lira hace que las reservas extranjeras tengan más valor en moneda local, pero eso no puede registrarse en la columna de beneficios hasta que se vendan las reservas, apunta. Entonces habría que volver a comprar la misma cantidad de dólares para mantener el nivel de reservas, añade.