Tras las gestiones del Ministerio de Relaciones Exteriores, las dos grandes represas hidroeléctricas del país; Itaipú Binacional y la Entidad Binacional Yasyretá, abrieron sus compuertas liberando un alto caudal de agua que permite reestablecer nuevamente la navegación a través del Río Paraná; una de las vías fluviales más importantes que mueve la economía nacional.
En ese sentido, tras la apertura de compuertas en ambas hidroeléctricas se pudo liberar un caudal de 8500 cm3/seg., permitiendo el aumento del caudal y consigo, el retorno de actividades fluviales a lo largo de los distintos puertos apostados a lo largo del Paraná hasta su confluencia con el Río Paraguay.
Esto redunda en un fuerte impacto en la economía nacional, pues, mediante esta liberación en la navegabilidad, nuevamente se reactivan los silos que hasta la fecha estaban rebasados en capacidad, sin poder operar en varios de los puertos privados de la zona (mayoritariamente por producción granelera).
Por ejemplo, con a la apertura de las compuertas de la represa Itaipú, nuestra producción agrícola retoma la exportación vía fluvial. Más de 200 mil toneladas de soja parten en 152 barcazas rumbo a los mercados del exterior, tras más de dos meses de estar varadas por la bajante del Río Paraná. La reactivación del Paraná trae consigo además otros beneficios como por ejemplo: la liberación de más de 200 embarcaciones que nuevamente podrán realizar sus travesías comerciales rumbo al exterior. Además, los camioneros podrán volver a trabajar realizando el transporte de sus cargas hasta los silos, y a otros sectores como el de los agentes marítimos y el personal de ADUANAS.
Este logro, impulsado por la Cancillería Nacional, fue posible mediante el intensivo trabajo mancomunado entre distintas instituciones como la Dirección Nacional de Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la Comisión Mixta del Río Paraná y gremios y grupos del sector privado entre los que se encuentran la Cámara de Terminales Portuarias(CATERPA), el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM) y los capitanes navegantes.
