El Banco Central del Paraguay (BCP) proyecta una caída en la demanda interna en torno al 4%, sufriendo una brusca reversión respecto al pronóstico de diciembre pasado en la que se proyectaba una expansión del 3,7%. El deterioro significativo de la actividad económica, debido a la cuarentena de empresas y personas impuestas como medidas sanitarias, afectan las decisiones de consumo e inversión y su recuperación está sujeta a las expectativas de los agentes, que a su vez dependen del éxito de la flexibilización de las medidas o “cuarentena inteligente” anunciadas recientemente.

El consumo de hogares disminuirá a una tasa del 6,6% y el consumo público registrará un crecimiento del 10%. De manera a mitigar el impacto de la pandemia a hogares y empresas, el gobierno implementó una serie de medidas en el marco de la Ley de Emergencia Sanitaria, como la dotación de mayores recursos al sector salud, postergación de pagos de impuestos, exoneración o diferimientos de pagos de servicios básicos, capitalización a la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y al Fondo de Garantías para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (FOGAPY) y las medidas de protección social a través de los programas “Ñangareko” y “Pytyvo”, dirigidos a aquellos segmentos más vulnerables de la población.

La formación bruta de capital fijo señala una tasa negativa del 3,5%, en línea con una disminución de las importaciones de capital que reflejan en cierta medida la postergación o suspensión de inversiones por parte de empresarios, producto de un elevado clima de incertidumbre.

Entretanto, el BCP observa que las inversiones públicas basadas en obras de infraestructura, continúan exhibiendo un buen ritmo. Las exportaciones se contraerán en torno al 1,5%, si bien se espera que los envíos de nuestros principales productos (Soja, Carne y Energía) no se vean muy afectados por la pandemia, se estima una reducción en el comercio de frontera, influenciado por las medidas de cierre adoptadas recientemente. También incidirá de manera negativa, la revisión a la baja del crecimiento económico de Brasil, esperado para este año, considerado como el principal socio comercial de Paraguay.

En cuanto a las importaciones se espera una reducción de alrededor del 5,7%, principalmente por una disminución de aquellos productos que ingresan bajo el régimen de turismo (electrónica), y dado el contexto actual también se vería reducido el ingreso de maquinarias, vehículos y combustibles. Este comportamiento se vería atenuado por un aumento de bienes de consumo, ligados a alimentos, la inversión planeada por el Gobierno para el sector de la salud, que implicaría una demanda de insumos para este sector que no son producidos en el plano local, ya sean insumos médicos (mascarillas, guantes, medicamentos, etc.), como productos de capital (aparatos para el equipamiento de los hospitales).

Al igual que el resto del mundo, la economía paraguaya está siendo severamente afectada por el COVID-19, en particular porque detener su propagación, implica el aislamiento social y por lo tanto afecta al normal desenvolvimiento de la economía. Finalmente, en la medida que la cuarentena inteligente prevista resulte efectiva, se observarán signos de recuperación a partir del tercer trimestre, aunque esto probablemente no evitará la contracción de la economía en términos anuales para el presente periodo.

Algunas conclusiones

Algunas de las conclusiones a las que arriba el BCP en su último informe sobre el desempeño del producto, son: 1. La pandemia causada por el coronavirus está impactando significativamente en el crecimiento económico a escala mundial.
2. Los datos de actividad publicados a febrero, daban cuenta de la recuperación gradual de la economía paraguaya, en línea con lo proyectado en diciembre de 2019 (4,1%).
3. En Paraguay, como en muchos países, el gobierno ha adoptado drásticas medidas sanitarias a fin de ralentizar la propagación del virus, proteger vidas y permitir que el sistema sanitario haga frente a la situación.
4. Estas medidas de aislamiento social tienen un impacto sobre la actividad económica.
5. En este contexto, se prevé que la economía sufra una contracción en torno al 2,5% en el 2020, condicional a una considerable incertidumbre con respecto a la extensión de tiempo de las medidas de contención.
6. En este nuevo escenario, los principales sectores afectados han sido el terciario y el secundario, en ese orden.
7. El sector primario prevé una tasa de crecimiento en torno al 6,4% en el 2020, superior a la tasa de 3,8% prevista en la proyección de diciembre de 2019.

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