El miedo al coronavirus sigue condicionando las decisiones de los inversores. Las bolsas europeas, al igual que los futuros de Wall Street, registran auténticos vaivenes. La sesión está claramente marcada por la volatilidad. El índice del Viejo Continente que mejor ‘aguanta’ hoy la fuerte presión vendedora es el Ibex 35 español, aunque igualmente ha marcado un máximo intradía cerca de los 6.500 puntos y, en otros momentos, ha visto cerca los mínimos de 2012 en los 5.956 enteros. Los precios del petróleo también registran bandazos en torno la barrera psicológica de los 30 dólares el barril, según informó el periódico español El Economista.

El COVID-19 es sin duda uno de los mayores ‘cisnes negros’ que han sufrido los mercados mundiales en los últimos tiempos. Su todavía incalculable golpe económica a nivel global dispara la preocupación entre los inversores en todo el planeta.

Muestra de ello es la fuerte caída en marzo del índice ZEW, la mayor de su historia. Este indicador mide precisamente la confianza de los inversores alemanes en la situación económica del país y de toda la Eurozona. Y el pesimismo por el coronavirus es evidente.

Como señala en un comentario de mercado Janwillem Acket, economista jefe de Julius Baer, «los mercados financieros ya están descontando una recesión mundial» en el corto plazo como consecuencia de la pandemia. Ello a pesar, destaca, de «la política monetaria coordinada» que han llevado a cabo los distintos bancos centrales a lo largo de los últimos días para garantizar la liquidez en el mercado.

Esfuerzos no rebaja tensión

La Reserva Federal de EEUU (Fed) anunció en la noche del domingo una fuerte bajada de tipos (al 0% – 0,25%). También el Banco de Corea y el Banco de Reserva de Nueva Zelanda rebajaron ayer el ‘precio del dinero’. Los estímulos fiscales también juegan un papel crucial. Según informa The Wall Street Journal, el Gobierno de EEUU quiere aprobar un paquete por 850.000 millones de dólares para hacer frente a la pandemia.

Pero estos esfuerzos monetarios y económicos no son suficientes para rebajar la tensión en los mercados. Más bien han hecho que aumente la preocupación entre los inversores ante la posibilidad de que la banca central ya haya usado todas sus armas frente a la crisis del coronavirus.

Como consecuencia de la elevada incertidumbre, la presión vendedora sigue siendo muy fuerte, como lamenta el director de Estrategia de Ecotrader, Joan Cabrero. Lo que en el parqué se traduce asimismo en una marcada volatilidad. En Europa la gran mayoría de los selectivos bursátiles «siguen mostrándose incapaces de formar un rebote en condiciones», apunta el analista técnico. Han necesitado poco más de una hora desde el toque de campana para borrar el rebote del 5% con el que empezaban el día. Tras ello, los vaivenes en los índices se suceden sin parar.

Predominan las ventas

Por ahora predominan las ventas en casi todas las bolsas del Viejo Continente. El índice de referencia, el EuroStoxx50, cae hasta situarse sobre los 2.400 puntos. El lunes ya retrocedió un 5,9%. En lo que va de mes y de 2020, sus pérdidas acumuladas se aproximan al 40% después de cerrar el viernes la peor semana de su historia.

El selectivo que mejor aguanta el ‘envite’ de hoy es precisamente el Ibex 35 español. Aunque no se libra de la volatilidad, ni mucho menos: ha marcado un máximo intradía en las 6.495 unidades y un mínimo en las 6.059. O lo que es lo mismo, ha llegado a ver de cerca los mínimos de 2012 (que ayer puso en grave peligro) en los 5.956 puntos.

Antes de la apertura en el Viejo Continente, las plazas asiáticas han registrado igualmente destacados vaivenes. El Nikkei 225 japonés ha acabado la jornada con unas compras que no han alcanzado ni el 0,1% y los principales índices chinos han cerrado con descensos de alrededor del 0,5%.

«El problema radica en la extrema dificultad que están teniendo los gestores de activos para navegar una situación tan cambiante», apuntó el lunes Juan Ignacio Crespo, asesor del fondo Multiciclos Global de Renta 4.

En este sentido, desde el banco privado Julius Baer no descartan «un cierre global de los mencardos financieros en las próximas semanas, para que reabran una vez que la epidemia [del COVID-19] ya esté bajo control». Una opción que ya han descartado explícitamente en la bolsa de Nueva York y en la alemana. En Filipinas, sin embargo, el mercado bursátil ha cerrado desde hoy hasta nuevo aviso.

Por ahora, tras las caídas generalizadas de este lunes, distintos supervisores bursátiles europeos han decidido poner freno a los inversores bajistas. En Italia, Francia y Bélgica se han prohibido las ventas en corto en la sesión de hoy. Esta medida se tomó el viernes en España, donde la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha optado por extender la prohibición por un mes.

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