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Recientemente, el Fondo Monetario Internacional ha publicado varios estudios importantes sobre la política climática global. Este mes de octubre 2019, el FMI públicó el estudio “Efectos macroeconómicos a largo plazo del cambio climático: Un análisis internacional”.

Anteriormente, el 4 de septiembre 2019 se publicó el estudio “Políticas macroeconómicas y financieras para la mitigación del cambio climático: Una revisión de la literatura”, en el cual se detallan las dimensiones fiscal, financiera y monetaria.

Adicionalmente, El Monitor Fiscal del FMI de octubre 2019 destaca el consenso global sobre el calentamiento global: representa una grave amenaza para el clima de planeta y los niveles de vida en todos los países. Sabemos que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que siguen aumentando son una causa clave de este fenómeno. Analistas entienden que el FMI se une de esta manera a las voces del Panel Intergubernamental sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, según cual los efectos de no actuar serán dañinos y mortales, con eventos climáticos extremos, probable aceleración del aumento del nivel del mar, inundación de las zonas costeras e interrupción de los suministros de alimentos.

La creación de políticas públicas del clima

Se comenta a continuación el resumen ejecutivo del último estudio, resaltando 7 elementos considerados fundamentales para el desarrollo de políticas públicas climáticas en materia fiscal:

  • Los medios tecnológicos y normativos siguen creciendo y están disponibles para facilitar la transición del carbón y energías fósiles hacia energías renovables, manteniendo un crecimiento económico y creando empleos. Un reto clave para esta transformación es de distribuir sus costos y beneficios de una manera que reúne suficiente apoyo político.
  • Para reducir las emisiones de CO2, el monitor sostiene que los impuestos sobre el carbono aplicados sobre el suministro de combustibles fósiles son los más poderosos y eficientes, con medidas que eviten de pasar la carga en su mayoría a los hogares de menor ingresos, tales como pagar a la población un dividendo del impuesto.
  • Limitar el calentamiento global a menos de 2°C requiere medidas ambiciosas, tales como un impuesto global sobre el carbono que aumentaría rápidamente a 75 dólares por tonelada en 2030. Otras estrategias de mitigación incluyen el comercio de derechos de emisión, “feebates”, que son sistemas de tasas y rebajas en productos o actividades según su intensidad de emisión, y normas para las tasas de emisión y la eficiencia energética. En este escenario, los precios de la electricidad y de la gasolina aumentarían, en promedio, dependiendo del sistema de generación eléctrica de las naciones.
  • El cambio generaría beneficios ambientales inmediato, tales como beneficios de salud por menor contaminación del aire en las ciudades, y se generarían nuevos puestos de trabajo en el sector de las energías renovables, sector que ya alcanzó 11 millones de puestos a nivel mundial en 2017.
  • Los impuestos sobre el carbono y sistemas de comercio de emisiones ya existentes son totalmente insuficientes. El precio medio de las emisiones mundiales es actualmente de 2 dólares por tonelada. El proceso podría iniciar con un acuerdo de precios de carbono entre los países con mayores emisiones. Por ejemplo, un acuerdo entre 3 países como Estados Unidos, China y la India ya cubriría más de la mitad de las emisiones mundiales.
  • La inversión global de energía debe cambiar hacia fuentes de bajo carbono. Las empresas que están considerando inversiones a largo plazo necesitan seguridad acerca de las futuras políticas tributarias y reguladoras.  Se necesitan políticas adicionales para la investigación y el desarrollo, incentivos fiscales y mercados de bonos verdes para el acceso al capital privado.
  • Los ministros de finanzas pueden hacer frente a la crisis mediante la imposición de impuestos sobre el carbono, en estrategias coordinadas a nivel internacional, asegurando un presupuesto adecuado para la inversión en tecnologías limpias.
    En este sentido, las administraciones tributarias, que recaudan los impuestos, deben también prepararse para que las buenas prácticas en termino de tributación del carbono se estudien y determinen las posibles variaciones de enfoque entre países desarrollados y países en desarrollo.

 

B. Herramientas macroeconómicas, financieras y monetarias para le mitigación del cambio climático

El estudio “Políticas macroeconómicas y financieras para la mitigación del cambio climático” publicado en septiembre 2019 por el FMI diferencia estos tres tipos de herramientas:

Las herramientas fiscales incluyen regulaciones como impuestos nacionales a las emisiones de carbono y normas de eficiencia energética. Ejemplos de estas son el impuesto al carbono de Suecia, el sistema de derechos de emisiones de California o las regulaciones de la UE.

Las políticas financieras de la mitigación incluyen las exigencias de recaudar data sobre los riesgos climáticos de los valores y patrimonios, pruebas de estrés climáticas, reformar los criterios de gobernanza de empresas, evaluar los balances de las empresas multinacionales según sus riesgos ecológicos.  En este sentido, los Bancos centrales de Inglaterra, de Francia, de Brasil y de China emitieron varias llamadas para la divulgación obligatoria de los riesgos climáticos.

Las herramientas monetarias implican integrar los riesgos climáticos en las estructuras colaterales y la gestión de portfolio de los bancos centrales, y la expansión cuantitativa (QE en inglés), es decir asegurar que los riesgos climáticos se reflejen adecuadamente en los portafolios de los bancos centrales y favorecer esquemas de financiación a los bancos que inviertan en proyectos bajo en carbono, y compras de bonos bajo en carbono por los bancos centrales. Estas políticas se reflejan en declaraciones de los bancos centrales de Inglaterra, Japón, Bangladesh, Noruega e India, entre otros.

C. Un Manual de las naciones unidas para el diseño de impuestos a las emisiones de carbono, orientado a los países en desarrollo

¿Cómo pueden las administraciones tributarias responder al reto de implementar de manera eficientes la tributación de las emisiones de carbono? Tras la sesión del Comité de Expertos en Cooperación Internacional para Asuntos Fiscales de las Naciones Unidas, se publicó en abril 2019 un manual sobre el diseño e implementación de impuestos sobre las emisiones de carbono. Esta guía está orientada sobre todo hacia los países en desarrollo que están considerando introducir o desarrollar sus impuestos a las emisiones de carbono. El enlace hacia este manual esta disponible.

El manual incluye los elementos siguientes:

  • Diseño de un impuesto al carbono: Quien tiene el poder de crear el impuesto, como definir el ámbito y la base tributaria del impuesto, las varias maneras de determinar los tipos impositivos y como identificar los contribuyentes.
  • Interacción del impuesto al carbono con otras medidas de políticas fiscales y financieras.
  • Enfoque conceptual del impuesto al carbono: Puede orientarse a las fuentes de emisiones o al consumo.
  • Problemas de administración del impuesto.
  • Experiencias de países, lista y tipos de impuestos existentes en más de 30 jurisdicciones, y mejores prácticas.
Fuente: Centro Interamericano de Administraciones Tributarias
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