El BCP prevé un desempeño negativo del sector primario (-1,8%).
El Producto Interno Bruto del 2019, en su revisión de abril, presenta una tasa de crecimiento del 3,2%, inferior en 0,8 puntos porcentuales a la proyección de diciembre de 2018, informó ayer lunes el Banco Central del Paraguay (BCP). Desde la óptica de la oferta este resultado se explica por un desempeño negativo en el sector primario (-1,8%) y moderaciones en los sectores secundario (2,6%) y terciario (4,5%).
Contexto mundial y regional
Según el informe de la institución monetaria, indicadores recientes señalan una moderación de la actividad económica global. Las tensiones comerciales entre EE. UU. y China, la reducción de los niveles de confianza de los agentes, las condiciones financieras menos laxas y la agudización de la incertidumbre en torno a las políticas en muchas economías, han contribuido al recorte de las proyecciones del crecimiento mundial.
La actividad en las economías avanzadas continuaría con un ritmo de expansión más moderado, a medida que se desvanezca el impacto del estímulo fiscal en Estados Unidos.
El crecimiento de este grupo de economías se inclinaría en torno al modesto nivel potencial. La creciente inquietud ante la posibilidad de que el Brexit ocurra sin mediar un acuerdo, probablemente también haya pesado sobre el gasto en inversión en la zona euro.
Las perspectivas a corto plazo de las economías de mercados emergentes y en desarrollo siguen estando determinadas por la interacción entre los fundamentos específicos de cada país y un entorno externo marcado por la incertidumbre, caracterizado por la desaceleración de las economías avanzadas, las tensiones comerciales, el endurecimiento gradual previsto de las condiciones financieras, que es congruente con un mayor repliegue de la orientación acomodaticia de la política monetaria en Estados Unidos, y, en el caso de los exportadores de materias primas, unas perspectivas generalmente moderadas para los precios de las mismas.
En América Latina se proyecta que el crecimiento repunte en los próximos dos años, a 1,4% en 2019 y 2,4% en 2020. En Brasil, se proyecta que el crecimiento se fortalezca de
1,1% en 2018 a 2,1% en 2019 y 2,5% en 2020. En México, ahora se proyecta que el crecimiento se mantenga por debajo de 2% en el periodo 2019–2020. Se proyecta que la
economía de Argentina se contraiga en el primer semestre de 2019 a medida que las políticas más restrictivas con las que se busca reducir los desequilibrios frenen la demanda
interna, previéndose un retorno al crecimiento en el segundo semestre del año debido a la recuperación del ingreso disponible real y al repunte de la producción agrícola
tras la sequía del año pasado.
Por el lado de la producción
Se estima que el crecimiento de la economía paraguaya para el 2019 será de 3,2%. Dicha tasa representa un menor crecimiento al anticipado en diciembre de 2018. La actividad económica viene mostrando un menor dinamismo desde el segundo semestre de 2018, explicado tanto por factores externos como internos.
En lo interno, el sector primario tendrá un crecimiento negativo de 1,8%. Tras un periodo largo de expansión, la soja, principal rubro agrícola, arrojó un magro resultado en
la campaña 2018/2019 explicado por factores climáticos, con caídas en torno al 14%, impactando significativamente al sector.
Respecto al sector secundario, su desempeño seguirá siendo positivo (2,6%), aunque con un menor ritmo de expansión para el periodo, debido a revisiones a la baja en el sector manufacturero (3,5%) y, principalmente, al pronóstico negativo que tendrán las binacionales (-1,4%), explicado en mayor medida por factores climáticos adversos (sequía), los cuales están repercutiendo en la producción de energía de una de las principales hidroeléctricas.
La expansión del sector servicios, también es revisada a la baja, sustentada principalmente en una moderación de la actividad comercial, como consecuencia de las tensiones macroeconómicas que atraviesa Argentina y problemas geopolíticos en Brasil, considerados los principales socios comerciales del país. Por su parte, los impuestos registrarán un menor ritmo de expansión, compatible con la dinámica de la actividad económica.
Por el lado del gasto
Por el lado del gasto, según el BCP, se anticipa una menor expansión en la demanda interna, con un crecimiento en torno al 3,4%. El consumo de los hogares, presentará una tasa de crecimiento del 3,1%, en línea con el menor crecimiento del PIB total, mientras que el consumo público experimentará un crecimiento en torno al 5,0%.
La formación bruta de capital fijo, tendrá un menor ritmo de expansión (3,5%) y su aceleración dependerá en gran medida, de la ejecución de algunas obras públicas de gran envergadura. Con relación a la demanda externa neta, la misma tendría una incidencia negativa mayor a la prevista en el informe anterior, explicada por un recorte mayor en la estimación del nivel de las exportaciones, con relación al de las
importaciones.
De esta manera, se estima que la economía crezca de nuevo el 2019, a una tasa del 3,2%. Si bien dicha tasa no deja de ser razonable, considerando las perspectivas duras que enfrentan muchos países, su sostenimiento dependerá del repunte esperado en el segundo semestre del año.
